Washington. La mundialización no murió, simplemente se “transformó” bajo los golpes de los conflictos bélicos en diversas regiones del mundo y la oleada proteccionista, declaró a la Afp este viernes el jefe economista del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas.
“Las cadenas de suministro se han adaptado, países como México, Vietnam han dado un paso adelante. Los países conectores que han logrado crecer aprovecharon todo esto”. Para esos países emergentes, el desafío es saber si la demanda de sus productos en las naciones ricas se mantendrá, planteó.
El FMI se dispone a publicar una actualización de sus previsiones de la economía mundial el 8 de julio, que podrían ser a la baja, tras el impacto de la guerra en Medio Oriente y las dificultades en el aprovisionamiento de petróleo.
Para cuando el FMI publique sus nuevas previsiones, el Pierre-Olivier Gourinchas habrá abandonado el cargo de jefe economista del Fondo, tras cuatro años y medio de desempeño.
Gourinchas cree que las recientes convulsiones en el comercio global causadas por los aranceles del presidente estadunidense Donald Trump no están necesariamente poniendo fin a la mundialización, sino ajustando ciertas relaciones bilaterales.
La mundialización “ciertamente no está muerta”, declaró el economista francés a la Afp en su despacho en la sede del FMI en Washington. “Lo que hemos presenciado es cómo se transformó”, apuntó.
Gourinchas dijo que los últimos movimientos deberían interpretarse principalmente como “un deseo de reducir el nivel bilateral de comercio entre Estados Unidos y China. No creo que eso sea un misterio para nadie”.
Para Gourinchas, sin embargo, la reciente agitación comercial –que ha llevado a que los principales socios comerciales de Estados Unidos respondan con aranceles propios– también ha generado oportunidades. “Otros actores han intervenido”, dijo.
Nuevas cadenas de suministro
Explicó que las cadenas de suministro se han adaptado y países como México y Vietnam han aprovechado ese proceso. Para esos países emergentes, dijo, el desafío es saber si la demanda de sus productos en las naciones ricas se mantendrá.
“Existe esta preocupación de que potencialmente se genere una trampa (…) para muchas economías de mercados emergentes”, afirmó. Las economías avanzadas se están replegando hacia dentro, apuntó.
“Eso deja un espacio muy estrecho para que realmente puedan adoptar un modelo de crecimiento basado en las exportaciones, que ha sido la receta de desarrollo y éxito para muchos, muchos países”, como China, dijo Gourinchas.
“Un país como India, por ejemplo, no tiene nada claro si puede seguir los pasos de China”, señaló.
Con información de LA JORNADA
