Berlín. Volkswagen (VW) está considerando la posibilidad de cerrar cuatro fábricas en Alemania y ampliar los recortes de plantilla hasta cien mil puestos de trabajo, dijeron el viernes dos personas familiarizadas con el asunto, en lo que podría ser la mayor reestructuración de la historia del sector.
Los miembros del consejo de supervisión de VW han sido informados de los planes, que se debatirán en una reunión prevista para el 9 de julio, indicaron las fuentes.
La medida se conoce en un contexto en el que el fabricante de automóviles se enfrenta a una presión cada vez mayor por parte de sus rivales chinos, a los altos aranceles a las importaciones de automóviles en Estados Unidos y a la disminución de la demanda en Europa, lo que, según la empresa, hace que su modelo de negocio sea insostenible.
El cierre de las plantas de Hannover, Zwickau, Emden y la planta de Audi en Neckarsulm pondría en peligro más de 45 mil puestos de trabajo, según estas fuentes. Los cierres se sumarían a 50 mil recortes que ya están previstos actualmente.
En términos absolutos, el despido de cien mil personas y el cierre de cuatro plantas de montaje constituiría la mayor reestructuración de la historia de la industria automovilística.
Sería comparable a las grandes reestructuraciones llevadas a cabo por GM antes y durante su quiebra de 2009, así como a las de principios de la década de 1990, cuando recortó hasta 74 mil puestos de trabajo en cuatro años y cerró o dejó inactivas 21 plantas.
El director general de Volkswagen, Oliver Blume, presentó los planes a los altos directivos a principios de esta semana para recabar apoyos para unos recortes profundos, que probablemente se enfrentarán a una feroz resistencia por parte de los sindicatos y del estado de Baja Sajonia, el segundo mayor accionista.
La revista Manager Magazin fue la primera en informar sobre la reestructuración, y también señaló que el segundo fabricante de automóviles del mundo recortaría la inversión alrededor de 15 por ciento, a algo más de 130 mil millones de euros (148 mil millones de dólares) durante los próximos cinco años.
Blume y el director financiero, Arno Antlitz, pretenden reestructurar de forma radical la empresa, fundada hace 89 años, lo que incluye la escisión de la marca principal VW y las operaciones de partes en entidades independientes, agregó la revista, que citó fuentes.
Las acciones de Volkswagen cotizaron el viernes en mínimos de los últimos 16 años, con una caída de 3.9 por ciento, lo que sugiere que los inversionistas se mostraban escépticos respecto al éxito del plan.
“Los altos costos son solo un síntoma, no la causa. No abordan la causa fundamental, que es la debilidad de las ventas”, dijo a Reuters Ingo Speich, de Deka, accionista de Volkswagen.
“VW debe lanzar al mercado productos atractivos para los que exista una gran demanda; eso pondría fin al debate sobre los costos”.
Con información de EL INFORMADOR
