Ciudad de México. En el libro Cemanahuac: El renacer de Tenochtitlan del mexicano radicado en España, Luis Andrey Miranda, se cuestiona: ¿Y si la caída de Tenochtitlan nunca hubiera sido inevitable? ¿Y si Hernán Cortés hubiera fracasado en su expedición?
El autor toma la historia de la conquista y le impregna un poco de ficción, bajo una mirada de un migrante, además rompe con la narrativa clásica y explora otra alternativa de la reacción de los Mexicas ante los hombres de Castilla.
“La idea nació de un proceso que experimenté, cuando me pregunté ¿Qué es México? O ¿Qué es ser un mexicano? Durante todo este tiempo que estuve en España, conocí muchos puntos de vista de ese hecho histórico, por su puesto la versión de los españoles. De esa pequeña crisis de identidad se originó la posibilidad de explorar otra realidad a través de la literatura”, dijo Andrey Miranda en entrevista con La Jornada.
La trama se sitúa en el año 1519, momento en el que el Imperio Mexica se encuentra en el apogeo de su poder, controlando una vasta red de alianzas y conquistas a lo largo de miles de kilómetros. La historia rompe con el pasado real cuando las “casas flotantes” españolas aparecen en el Golfo de México, pero el destino del encuentro cambia de rumbo de la historia.
La dificultad de escribir el libro estuvo en mantener el equilibrio entre los hechos reales y la ficción, además de mantener el respeto a ambas culturas. Es importante tener cuidado porque evidentemente son hechos históricos de gran relevancia e importancia tanto para la historia de México como para la historia de España, porque es un relato conjunto.
“Siempre me interesó la historia por lo general, tanto la de México como la de España, me ha parecido fascinante, como mexicano he tenido siempre mucho orgullo de mi patria, pero como residente en España, que ya llevo 22 años más o menos, evidentemente le tengo mucho amor y aprecio por el país en el que me he criado”, compartió el autor.
Esta obra representa para Andrey Miranda su primera novela larga y el primer libro publicado, como autor independiente ha publicado relatos cortos en sus redes sociales.
“No trabajé con editoriales para la publicación, si lo mostré a algunas, pero como es mi primer libro, quise tener más control en mi obra. Claro que ha sido complicado, ya que resolví temas más técnicos, como la maquetación, portada y formato.
“Empecé a interesarme por escribir relatos cortos de terror y de ciencia ficción durante mi adolescencia, tenía un canal de YouTube en el cual subía historias, que se podrían considerar novelas cortas, esas eran como mis primeros pasos.
“Me gusta mucho que el lector sienta lo que yo cuando estaba escribiendo, transmitir esa emoción. Me di cuenta de que era una pasión más que un hobby, pues intenté plantearme si me gustaría en el futuro dedicarme a esto. Hubo una combinación de factores que me llevaron a tomar la decisión de profesionalizarme en este ámbito”, afirmó el escritor mexicano.
Rentabilidad de las plataformas digitales
Las redes sociales e internet son una grandes herramientas para autores independientes puedan difundir su trabajo y ofrecerlo a la venta, como lo hace Luis Andrey. Cemanahuac: El renacer de Tenochtitlan se puede conseguir en formato físico y digital mediante la plataforma Amazon.
“A través de las redes sociales me he estado publicitando, donde me he encontrado muchísimos autores que hacen lo mismo, no solo de España, también de México y de muchos países que trabajan de forma independiente.
“Es un mercado muy grande, sobre todo porque ahora los autores tienen otras facilidades como puede ser plataformas digitales te dan esa facilidad de publicar tu obra de forma completamente independiente, sin muchos requisitos, he visto que es una comunidad muy grande.
“Han formado una comunidad virtual en la cual se ayudan unos a otros, porque evidentemente todos entendemos que es un proceso lento y difícil, sobre todo cuando empiezas tu carrera como escritor, eso hace que sea una comunidad bastante unida”, expresó Luis Andrey Miranda.
Con información de LA JORNADA
