Ante los recientes acontecimientos legislativos y políticos en Chiapas,
Avivando a México A.C. y la Conferencia Nacional de Líderes Cristianos
Hispanos (NHCLC), Capítulo Chiapas, manifestan su compromiso
con la vida, la familia, la libertad religiosa, la oración, la paz, la unidad y la
solidaridad como valores fundamentales para el desarrollo de nuestra sociedad.
En un pronunciamiento que lanzaron en conferencia de prensa anotan:
Nuestra participación en el debate público nace de una convicción espiritual, ética, constitucional y democrática. Como organizaciones de la sociedad civil, ejercemos el derecho que la Constitución reconoce a todos los ciudadanos para participar en la construcción del bien común. No comparecemos contra ninguna persona o grupo social; comparecemos en representación de miles de familias
chiapanecas que desean que su voz sea escuchada en las decisiones que
definirán el futuro de nuestro estado.
Jesucristo enseñó que sus seguidores son “la sal de la tierra” y “la luz del mundo” (Mateo 5:13-16). Ese llamado inspira nuestro compromiso de
contribuir a la transformación de Chiapas mediante el servicio, la verdad, la justicia y la paz. Asimismo, el Salmo 11:3 nos recuerda: “Si fueren destruidos
los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?”. Hoy esa reflexión adquiere una
profunda relevancia ante las reformas e iniciativas que impactan principios
esenciales para nuestra convivencia.
Observamos con preocupación diversas reformas e iniciativas relacionadas con
la vida humana, la familia y la identidad jurídica. Reconocemos plenamente la
facultad constitucional del Congreso del Estado para legislar; sin embargo,
sostenemos que toda reforma con impacto social profundo debe construirse mediante un proceso abierto, plural y técnicamente sólido, escuchando a todos los sectores de la sociedad y no únicamente a una visión ideológica.
Nuestro principal referente moral es la Santa Biblia. Desde esa convicción
defendemos la vida desde su concepción, la familia como institución
fundamental de la sociedad, la libertad religiosa, la libertad de conciencia, la oración, la paz, la unidad y la solidaridad. Estos principios, lejos de representar un retroceso, constituyen valores que durante generaciones han fortalecido a las familias y al tejido social de Chiapas.
Consideramos que toda reforma al régimen jurídico de la identidad de las
personas debe analizarse con absoluta responsabilidad. El acta de nacimiento es
el documento que da origen a la identidad jurídica y sirve de base para múltiples derechos y actos legales. Por ello, cualquier modificación debe garantizar certeza jurídica, trazabilidad documental, protección de datos personales y mecanismos que preserven la confianza en las instituciones públicas.
La experiencia internacional demuestra que reformas similares han generado
importantes debates constitucionales y legislativos en diversas democracias.
Esto confirma que se trata de materias complejas que requieren deliberación
amplia, evidencia técnica y visión de Estado. Nuestro llamado no pretende
desconocer la dignidad de ninguna persona; por el contrario, afirmamos que
toda persona merece respeto. Sin embargo, también sostenemos que el Estado tiene la obligación de armonizar los derechos individuales con la seguridad jurídica y el interés general.
Nos preocupa que quienes sostenemos convicciones cristianas seamos
descalificados o etiquetados como intolerantes simplemente por expresar, de manera pacífica y respetuosa, una visión distinta sobre la vida, la familia y la identidad humana. La democracia auténtica exige pluralismo, respeto recíproco y la posibilidad de que todas las voces participen en igualdad de condiciones dentro del debate público.
La Biblia también recuerda a quienes ejercen responsabilidades públicas: “¡Ay
de los que dictan leyes injustas y prescriben opresión!” (Isaías 10:1). Este
llamado representa una exhortación permanente para que toda legislación se
oriente al bien común, fortalezca la justicia y preserve la dignidad humana.
Chiapas es reconocido por ser el estado con el mayor porcentaje de cristianos
evangélicos a nivel nacional. La iglesia como cuerpo de Cristo, hemos
contribuido históricamente al fortalecimiento de las familias, la reconstrucción del tejido social, la prevención de las adicciones, la atención de personas vulnerables y la promoción de la paz. Esa realidad social merece ser escuchada con el mismo respeto que cualquier otro sector de la sociedad.
Por ello, hacemos un respetuoso llamado al Gobernador del Estado, al
Honorable Congreso del Estado, a las autoridades municipales y a todos losservidores públicos para abrir espacios permanentes de diálogo con las iglesias, las organizaciones cristianas y la sociedad civil organizada. Gobernar también implica escuchar; legislar implica construir consensos.
En ese espíritu convocamos a la Gran Marcha Ciudadana por los Valores en
Chiapas, que se llevará a cabo el sábado 25 de julio de 2026, a partir de las 5
de la tarde, partiendo desde el parque 5 de mayo al parque central de Tuxtla
Gutiérrez y del parque Bicentenario al parque central de Tuxtla Gutierrez,
donde a partir de las 6 de la tarde tendremos un mitin para manifestar nuestra postura ciudadana. Esta será una manifestación pacífica, familiar y democrática para expresar nuestro compromiso con la vida, la familia, la libertad religiosa, la oración, la unidad, la paz y la solidaridad. No marchamos contra personas;
marchamos a favor de principios que consideramos esenciales para el futuro de nuestro estado.
Solicitamos respetuosamente que el Gobernador del Estado y la Presidenta del Congreso reciban a una comisión representativa de las organizaciones
convocantes para presentar propuestas y establecer un diálogo institucional que
fortalezca la convivencia democrática.
Nuestro mensaje es claro: no promovemos odio, promovemos reconciliación;
no promovemos violencia, promovemos paz; no buscamos privilegios,
ejercemos derechos constitucionales; no pretendemos dividir, queremos
contribuir a la unidad de Chiapas.
Hoy más que nunca creemos que ha llegado el tiempo de ser luz y sal para nuestra sociedad. Levantamos nuestra voz con respeto, firmeza y esperanza porque amamos profundamente a Chiapas y creemos que su futuro debe edificarse sobre la verdad, la justicia, la libertad, la paz y los valores que durante
generaciones han dado identidad a nuestro pueblo.
