Oswaldo Chacón R.
La amenaza de la pandemia provocada por el coronavirus ha seguido patrones de actuacion política muy parecidos en todos los paises del mundo. Sin importar tendencia politica o ideológica en el gobierno, con diferencia de tiempos, unos más rápido que otros, pero al final despues de haber negado en primer momento la magnitud del riesgo anteponiendo cálculos políticos, han dado o estan dando voz a los médicos y técnicos especialistas quienes están marcando las directrices a seguir frente a la emergencia.
“Actuaremos sobre la base de lo que nos digan los expertos” están repitiendo los líderes políticos del mundo, reconociendo que el momento de probar los ideales de gobierno de Platón ha llegado con la crisis sanitaria mundial. En efecto, en su libro La República, afirma que los expertos (filósofos) deberían gobernarnos porque son los únicos que conocen la verdadera ruta a seguir para el bienestar del pueblo, por sus conocimientos están capacitados para tomar decisiones, y están en condiciones de superar las dificultades y las crisis porque tiene en sus manos la más alta educación posible para realizar su tarea.
Sin embargo, a lo largo de la historia el ideal platónico de gobierno nunca ha prevalecido. Su carácter utópico siempre ha sido evidenciado por la fuerza de la real politk que ha impuesto otros criterios en la definición de quienes nos han gobernado. En la realidad siempre han prevalecido otros factores como la costumbre, la tradición, el carisma, el carácter, la lealtad al partido u otras sobre el conocimiento. Las lecciones de la historia han sido tan contundentes que tener gobernantes sabios o expertos siempre nos ha parecido como algo irrealizable, un deseo remoto.
Pero la pandemia parece estar cambiando el curso de la historia. Al menos en el discurso, empieza a generalizarse una proclama a favor de escuchar las tesis que Platón imaginó para su República. Que los sabios expertos sean los que tomen decisiones por nosotros, que los guerreros nos defiendan y guarden el orden, y que los demás trabajemos desde distintas trincheras.
Hasta ahora los expertos estaban confinados en sus casas –en sus estudios, en sus laboratorios u oficinas-, sin aparecer a menudo en los espacios de los medios de comunicación, pero en esta coyuntura estan siendo la imagen y la voz de lo que hay que hacer. Los politicos empiezan a ceder el espacio a los especialistas en pandemias, reivindicando a Platón.
Conforme avanzan los dias de la emergencia prevalecen mas en la vida pública la voz de personas que saben; poco a poco asistimos a la abierta celebración del conocimiento y de la experiencia, y al protagonismo merecido y hasta ahora inédito de esos profesionales de campos diversos. En los distintos medios de comunicación estan apareciendo médicos, epidemiólogos, funcionarios públicos que se enfrentan a diario a una enfermedad que lo esta trastocando todo y que nos esta forzando a situarnos en el terreno hasta ahora muy descuidado de los hechos: los hechos que se pueden y se deben comprobar y confirmar, para no confundirlos con delirios o mentiras; los fenómenos que pueden ser medidos cuantitativamente, con el máximo grado de precisión posible.
La experiencia había perdido cualquier atractivo mediático y político. Nos hacia falta una calamidad como la que ahora estamos sufriendo para descubrir de golpe el valor, la urgencia, la importancia suprema del conocimiento sólido y preciso, para esforzarnos en distinguir con nitidez inmediata las voces de las personas que saben de verdad. Ahora solo hará falta ver si esta valoración politica hacia el conocimiento y el expertise quedará como algo coyuntural o habrá de cimbrar a mas largo plazo la realidad política. Eso solo lo sabremos con el tiempo, pero en cuialquier escenario el mismo Platón siempre estará ahí para recordarnos las ventajas de liberarnos de nuestras cadenas y volver a la luz del conocimiento, como los presos en su mito de la caverna. Un proceso duro y no exento de esfuerzos, ya que el ver la luz por primera vez, siempre hace daño a los ojos.
