Consumidores de lujo impulsan el sector hacia el crecimiento pese a tensiones globales

Milán. Los consumidores de lujo están reanudando con cautela las compras de ropa, bolsos y cosméticos pese a la persistente incertidumbre geopolítica, lo que impulsa un probable regreso a un crecimiento moderado del sector este año, informó la consultora Bain & Company.

Tras dos años de contracción, las ventas mundiales de bienes personales de lujo están previstas a crecer entre un 2 por ciento y un 4 por ciento en 2026, hasta alcanzar entre 365 mil millones y 373 mil millones de euros (entre 415 mil millones y 424 mil millones de dólares), frente a los 358 mil millones de euros del año pasado, señaló Bain en un estudio semestral. La recuperación estará liderada por las Américas, donde algunas marcas de lujo estadounidenses registraron un crecimiento en el primer trimestre de hasta el 15 por ciento.

“La gente sigue viva y quiere vivir su mejor vida”, declaró la coautora Claudia D’Arpizio, socia de Bain y considerada la principal consultora en bienes de lujo. “Así que existe esta tendencia de buscar una buena calidad de vida, de mejorar sus vidas y encontrar sentido y vivir experiencias, que es más fuerte que el miedo al futuro”.

Tras una rebelión de los consumidores por las fuertes subidas de precios, los precios se han estabilizado con más ofertas de nivel de entrada, y los consumidores están regresando al ámbito del lujo, explicó D’Arpizio. Lo calificó como “una situación más saludable en comparación con hace dos años”, pero agregó que las marcas tendrán que seguir luchando para recuperar “el amor del cliente, que se ha roto un poco en los años anteriores”.

El escenario base supone que los conflictos en Medio Oriente se estabilizan, que el gasto local ayuda a compensar los flujos turísticos irregulares y que la demanda en China mejora gradualmente. El escenario a la baja de Bain prevé un crecimiento plano, mientras que una disminución de las tensiones geopolíticas y un crecimiento acelerado en China podrían elevar el crecimiento hasta un 6 por ciento.

Los compradores de Estados Unidos estaban gastando en ropa informal de uso diario, joyería y productos de belleza, con consumidores jóvenes menores de 35 años impulsando las ventas.

La economía china está prevista a volver a crecer, ayudada por las ventas en línea de prendas confeccionadas, mientras que Europa se queda rezagada en gran medida debido a una caída del turismo provocada por las tensiones geopolíticas. Incluso Dubái ha visto a los residentes locales volver a las tiendas.

“La gente quiere vivir una vida normal; ese es un sentimiento más fuerte”, indicó D’Arpizio.

 

Con información de LA JORNADA

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