Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, asumió la titularidad de la Secretaría de Salud de Chiapas con la misión primordial de reestructurar operativamente una de las dependencias más complejas y con mayor presupuesto del estado (cercano a los 10 mil millones de pesos anuales), tras la salida del Dr. Omar Gómez Cruz.
Nombrado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, Avendaño Bermúdez—quien cuenta con un perfil administrativo y jurídico y viene de dirigir el ISSTECH— llega como un operador político y de gestión clave para poner orden institucional.
El nuevo secretario se enfrenta a desafíos estructurales y de percepción ciudadana acumulados en el sector.
Dentro de las prioridades se destaca el combate frontal a la corrupción interna, lo que obliga a monitorear áreas críticas como Administración, Finanzas e Infraestructura, revisando contratos, proveedores y licitaciones previas.
En materia de abasto de medicamentos e insumos es prioridad garantizar el abastecimiento real en hospitales y unidades rurales, el principal indicador de bienestar para la población.
Otra área muy importante es la vigilancia de la infraestructura hospitalaria, donde se debe supervisar que las remodelaciones, equipamientos y nuevas obras de salud pública funcionen óptimamente y sin desvíos de recursos.
Así mismo Avendaño Bermúdez deberá llevar a cabo una evaluación de mandos y directivos que le permita limpiar la estructura interna, removiendo a funcionarios que no entreguen resultados medibles o que respondan a intereses políticos.
Y al interior de la Secretaría de Salud se hace necesario apuntalar la pacificación y seguridad del personal, garantizando entornos de trabajo seguros para que los médicos y enfermeros operen sin riesgos en todas las regiones del estado.
Las perspectivas de su gestión se alinean fuertemente con la política del gobierno estatal y federal.
Dentro de las tareas inmediatas del nuevo titular de salud en Chipas destaca el acercamiento a comunidades marginadas, por lo que se deberá desplegar brigadas y consolidar clínicas rurales en los “municipios olvidados” para garantizar que la atención médica llegue a las zonas más alejadas.
De igual manera resulta importante atender la coordinación con el modelo federal, trabajando en plena sintonía con la visión del Gobierno de México y del IMSS-Bienestar para agilizar la cobertura y la transformación digital en salud.
En un trabajo de territorio se deberá agendar visitas y supervisión “a ras de suelo”, sustituyendo el trabajo de escritorio por la presencia constante en salas de urgencias y jurisdicciones sanitarias para conocer las problemáticas de primera mano.
Y finalmente pero no menos importante será impulsar una transición transparente para respaldar proyectos prioritarios como el Centro de Cancerología y Pueblos Olvidados, que será coordinado de tiempo completo por su antecesor Omar Gómez Cruz.
