San Cristóbal de Las Casas.- Después de tres días de intensos trabajos, concluyó en esta colonial ciudad el Coloquio Internacional sobre Patrimonio Inmaterial, organizado por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta-Chiapas), en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Al acto oficial de clausura asistió la Directora General del Coneculta-Chiapas, Marvin Lorena Arriaga Córdova, quien señaló que estos actos sin duda alguna revitalizan y dan certeza a la salvaguardia del extenso patrimonio cultural inmaterial chiapaneco.
La preservación de las manifestaciones culturales, destacó, es una prioridad de las políticas públicas de la actual administración, encabezada por el gobernador Juan Sabines Guerrero y están enlazadas a la consecución de los Objetivos del Milenio de la ONU, que en nuestra entidad tienen carácter de constitucionalidad.
En este contexto, los relatores dieron lectura a las conclusiones de este coloquio, en las que describieron que el patrimonio cultural intangible puede expresarse como el patrimonio vivo. Éste, subrayaron, está vinculado a la generación de la identidad nacional.
Asimismo, establecieron que hay que identificar el patrimonio por su valor intrínseco en cuanto a la identidad y continuidad que representa para la comunidad, sin excluir el valor de mercado.
De igual forma, refirieron que hay elementos del patrimonio cultural intangible que rebasan las fronteras nacionales, para lo cual la UNESCO deberá tener políticas o listas de corte transnacional.
De la misma forma, recalcaron que el patrimonio cultural intangible requiere insertarse en los proyectos de desarrollo sustentable, para que quede estructurado en las condiciones de vida de las comunidades.
Resaltaron que para que se fortalezca la cohesión social, el empoderamiento y la autovaloración de las identidades deberá iniciarse el proceso de declaratorias nacionales a petición de las propias comunidades.
Finalmente, reseñaron que hablar de la salvaguardia del patrimonio cultural intangible es hablar de la necesidad de desarrollo económico y social. Uno de los retos, expresaron, consiste en que la participación comunitaria esté presente a lo largo de todo el proceso, desde la identificación de los exponentes del patrimonio cultural intangible, hasta el diseño de formatos flexibles para el registro, inventario, salvaguardia, difusión y evaluación. ASICh
