En la Mira /Héctor Estrada /¿Finalmente, se hará realidad la autopista a Palenque?

Sin tanto escándalo, el primer tramo de la autopista Palenque – San Cristóbal avanza su construcción como parte de un nuevo intento que, en caso de finalmente consumarse, se convertiría en el mayor logro de infraestructura estatal, no sólo del actual gobierno, sino de, por lo menos, las últimas cuatro administraciones en Chiapas.

El proyecto tuvo su nuevo banderazo de arranque el 8 de junio de 2025. Se anunció desde el inicio del actual gobierno como la obra medular del desarrollo carretero para la entidad, desatando numerosos comentarios encontrados sobre la posibilidad real de su ejecución. Y no era para menos.

Durante los últimos 20 o 30 años los proyectos carreteros para conectar a Palenque con San Cristóbal de las Casas, y consecuentemente con la capital chiapaneca, se han convertido en las más grandes promesas de campaña, pero también en los más grandes fracasos y decepciones para gobiernos estatales pasados.

El primer gran fracaso reciente ocurrió durante el gobierno de Juan Sabines Guerrero, quien anunció la construcción de su proyecto sexenal con una inversión de alrededor de 4 mil 25 millones de pesos de esa época.

El plan era conectar a lo largo de 169 kilómetros una vía que atravesaría los municipios de San Cristóbal de Las Casas, Ocosingo, Huixtán, Oxchuc, Palenque, Salto de Agua y Tumbalá, entre otros. Sin embargo, la oposición de comunidades como Mitzitón, en San Cristóbal de las Casas, terminaron por desatar episodios violentos que complicaron la obra.

Así, al final, en diciembre de 2009 el propio Sabines Guerrero anunció la cancelación del proyecto, solicitando a la Federación que más de 400 millones de pesos etiquetados para esa obra durante el año siguiente fueran reasignados a la denominada la “Autopista Chiapas Bicentenario”, que conectaría a la zona Frailesca con la Sierra y la capital del estado.

El siguiente gran intento llegó con los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Manuel Velasco Coello. Durante ese sexenio se anunció una inversión inicial autorizada de 10 mil millones de pesos, para un proceso de construcción que arrancaría en 2014 y concluiría antes de finalizar el 2018.

Sin embargo, las cosas no salieron conforme lo planeado. Para 2017, el fracaso de las negociaciones con las comunidades indígenas terminó convirtiendo el asunto en una simple obra de remodelación para la vieja carretera, con un presupuesto reducido de apenas 250 millones de pesos que, realmente, en nada mejoraron la conectividad.

Con la llegada de Rutilio Escandón Cadenas el proyecto simplemente se estancó. Andrés Manuel López Obrador conocía perfectamente las complicaciones de una carretera que se había visualizado desde casi 30 años. Por eso, en octubre de 2020 fue muy claro a decirle a Escandón durante un evento público: “Si consigues resolver lo del derecho de vía, nosotros nos hacemos cargo de la construcción de la autopista”. Pero las negociaciones con las comunidades opositoras nunca tuvieron el éxito definitivo.

Así, llegó el actual gobierno estatal. Con la reconfiguración del anhelado proyecto, el anunció se formalizó desde el mismo día de la toma de protesta. No obstante, la nueva obra proyectada se presentó con una particularidad: las comunidades implicadas en el trazo estarían involucradas en la construcción y en la administración del tramo cuando la carretera esté en funcionamiento.

El proyecto, ahora bajo el nombre de “Ruta de las Culturas Mayas”, plantea un esquema de inversión social en el que las comunidades serán incluidas como socios activos de la carretera, teniendo el derecho exclusivo de construir gasolineras, restaurantes y tiendas de autoservicio, así como la habilitación de paraderos turísticos y 60 pasos alternos a comunidades o rancherías.

Se prevé la construcción de un tramo carretero de 153 kilómetros de Palenque a San Cristóbal de las Casas, más un ramal a Ocosingo de 18 kilómetros, mediante un crucero que también comunicará con las Cascadas de Agua Azul, contemplando un ancho de vía de 12 metros a dos carriles, que reducirá la distancia entre San Cristóbal y Palenque a menos de dos horas.

Y es que, para ser honestos, la vieja vía entre ambos municipios se ha vuelto prácticamente una pesadilla. El tramo, según estudios de la Facultad de Ingeniería de la UNACH, contabiliza más de 500 topes o reductores de velocidad colocados por comunidades, además de retenes constantes. El trazo es peligroso, está deteriorado, es tardado y se ha convertido en un circuito de extorsiones recurrentes, por lo que salir del estado desde Malpaso y llegar a Palenque desde Tabasco se ha convertido en la mejor opción para muchos.

Hoy, finalmente se encuentra en proceso la primera fase que abarcará del kilómetro 1 al 96. Un tramo que va de Palenque a Ocosingo, atravesando los municipios de Salto de Agua y Chilón. El avance visible se reporta actualmente sobre los primeros 4.6 kilómetros, estimando el plazo de ejecución para toda esta primera etapa en aproximadamente dos años.

Se trata pues de la mayor apuesta del actual gobierno, que esta vez parece avanzar sin mayores contratiempos. Una obra que todavía vislumbra posibles complicaciones futuras, pero que, en caso de concluirse, se convertirá indudablemente en el mayor legado y obra emblemática de Eduardo Ramírez Aguilar y su gobierno para Chiapas… así las cosas.

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