No esperemos que el gobierno solucione nuestros problemas: De León Velasco

Augusto Solórzano López /ASICh

De estatura mediana y de fácil palabra, lo mismo extrae un riñón que escribe un libro, extirpa una próstata que compone un tango o dicta un poéma, da un consejo, crea, investiga y propone una educación multifacética porque “uno es una multitud”.
Compara las 24 horas del día con el inicio y el final de la existencia, ondea la bandera de la “pasión por aprender” y cree que un nuevo Chiapas y un México nuevo está en el fortalecimiento del núcleo familiar.
“Si queremos un país fuerte, un país sin drogadicción y sin delincuencia (común y organizada), tenemos que hacer sumamente poderosa a la familia y desde allí tendremos la certeza de que va cambiar la historia”.
Nuestro entrevistado es uno de los más calificados especialistas, sino el mejor urólogo, de la plantilla de que dispone Chiapas. Es Dr. De León Velasco Hernán, como así se suele firmar.
Rompe con los cartabones comunes y rechaza la “intemperie” de la distracción y la mercadotecnia que solo nos sume en la pérdida de tiempo, “somos nosotros los que tenemos que coadyuvar en la transformación histórica del pueblo”.
De sonrisa espontánea y mano extendida, procura que todos los días “el sol salga sin peros; que cada sombra que aparezca sea lo suficientemente grande como para cobijar la esperanza de todos y que el amor llene todas las tristezas”.
Para él, “uno es una multitud” y sus inquietudes siempre las inclina en la “pasión por aprender”, que contagia tanto al paciente en fase terminal como al joven y al amigo con quienes mantiene comunicación.
“Al despertar somos infantes porque nacemos con el día, al mediodía somos maduros y al anochecer ya somos ancianos y al dormir practicamos nuestra muerte. Cada 24 horas somos otro”.
De allí, que proponga la educación integral como en Japón o como en la India, donde los seres humanos desde pequeños despiertan todas las aptitudes y las actitudes con respecto a las múltiples facetas vocacionales.
Poéticamente De León Velasco se define como “el vuelo y también los pies; los caminos y también la paz; el llanto, pero sobre todo, he procurado, complementa, conquistarme y la conquista es todos los días”.
“El pintor nace para ser pintor y se dedica a eso, pero, como Leonardo Da Vinci, puede ser multifacético y en ese intento está la educación actual; adaptarse como decía Darwin en el proceso de la evolución de las especies”.
Ese es el sueño del nuevo hombre de futuro que es, hoy.

“Lo que requiere un nuevo Chiapas, nuestro México y el Mundo es adaptarnos a las circunstancias, porque, vivimos en un momento “express y de estrés”; todo lo queremos de hoy para mañana.”
Y en contraparte nos quedarnos en “la intemperie” de la distracción y la mercadotecnia que nos sume en la pérdida de tiempo. Entonces, sugiere mejor “hay que hacer lo que nos gusta”.
Si queremos avanzar tecnológicamente, científicamente y humanamente, tenemos que ser hombres (y mujeres) del cambio; pero nosotros. “No esperemos que los gobiernos solucionen nuestros problemas”.
“Somos nosotros los que tenemos que coadyuvar en la transformación histórica del pueblo”.
Y en el replanteamiento de la educación en México, recordar, que el 60% de la educación inicia en el hogar y el restante 40% en la escuela. Primero, desde el hogar tenemos que elegir qué es lo que lo que no va hacer mejores.
Tenemos que tener “la pasión por aprender” y romper ese sadomasoquismo de maestro – examen; estudiar la carrera que nos gusta y al mismo tiempo estudiar e integrar otras disciplinas intelectuales. ASICh

¡Comparte la nota!