En México hay un número importante de superricos y gravar su riqueza generaría ingresos significativos para el país, subrayó la economista Jayati Ghosh, co-presidenta de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Internacional de las Empresas (Icrict), al advertir que a nivel mundial se vive una “emergencia de la desigualdad”.
En lo que va del siglo, cuatro de cada diez dólares en riqueza generada a nivel global ha ido a abultar los patrimonios del 1 por ciento más rico; al tiempo que la mitad de la población más pobre apenas obtuvo el 1 por ciento de esos recursos. Incluso entre los más ricos hay tal grado de concentración, que “un puñado de personas, menos de 3 mil, controla el 16 por ciento de la riqueza mundial”, apuntó la economista que comparte la presidencia de la Icrict con su colega Joseph E. Stiglitz.
Tal concentración se debe a que el 1 por ciento más rico ha visto aumentar su riqueza promedio en 1.3 millones de dólares desde 2000, mientras que la mitad más pobre lo hizo en 585 dólares durante el mismo período. “En otras palabras, la desigualdad de riqueza ha aumentado enormemente”, subrayó la economista durante una conferencia en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En el conversatorio organizado por la iniciativa “Date cuenta”, equivalente al movimiento “Tax the rich”, Ghosh subrayó que esta desigualdad en buena medida se debe a la tendencia de las últimas décadas, conocido como periodo neoliberal, en que los gobiernos han apostado por la atracción de capital privado para financiarse, en lugar de hacerlo vía recaudación, lo que ha resultado en beneficios públicos mínimos y un estancamiento en la riqueza pública mientras la privada se ha quintuplicado.
“Depender de los mercados financieros privados ha sido poco fiable, demasiado costoso y aumenta la vulnerabilidad sin proporcionar beneficios netos (…) Los países de ingresos bajos y medios ya no podemos esperar ayuda exterior. Olvidémonos de eso. No debemos depender de los mercados financieros privados”, enfatizó la economista en el evento convocado por la UNAM, la Alianza por la Justicia Fiscal, la Comisión Independiente para la Igualdad con Justicia Fiscal y Oxfam México.
De ahí que Ghosh reiteró la necesidad de que se busquen ingresos a través de un sistema tributario progresivo –que cobre más a quienes más tienen– y que se formen coaliciones de países para poder cerrar los espacios a la evasión de las grandes multinacionales.
La especialista consideró que existen “razones para que la gente en México sea aún más ambiciosa” en agendas progresistas como las de justicia fiscal. Puso como ejemplo el aumento en los salarios reales, que es “el más significativo del mundo en los últimos seis o siete años” y aseguró que en el exterior el gobierno de México destaca por la manera en que ha respondido al acoso del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump.
Evaden transnacionales 100 mdd al día
La exigencia de que paguen los más ricos es porque actualmente no lo hacen, sostuvo Ghosh. Por un lado están las personas más ricas que pagan muy pocos impuestos sobre la renta; por el otro se cuentan las grandes transnacionales, que con el traslado de ingresos y registro de activos en paraísos fiscales y no en el lugar donde realmente los obtuvieron, se estima que evaden 100 millones de dólares por día.
Esos ingresos no llegan a las arcas públicas a las que deben llegar, dada la arquitectura financiera y fiscal internacional actual; y a que los esquemas fiscales se encuentran muy desactualizados, explicó Ghosh. “Existe una desigualdad dramática en la forma en que están construidos nuestros sistemas tributarios y necesitamos cambiar eso”, enfatizó.
La economista destacó que la extrema riqueza “socava la democracia y corrompe la política”, dado que viene con un “poder excesivo para influir en las leyes, regulaciones y políticas públicas de maneras que favorecen los intereses de los ricos”. Como ejemplo, impuestos sobre la renta más bajos, más subsidios, derechos de monopolio a través de patentes y menos protección para los trabajadores.
De acuerdo con estimados de las organizaciones por la justicia fiscal, “alrededor de un tercio de la riqueza de los multimillonarios a nivel mundial proviene únicamente de conexiones con el gobierno”.
En sus ponencia Ghosh recordó el caso de América Latina, donde se ha dado una transferencia de riqueza del sector público al privado, en buena medida por la privatización de activos públicos existentes; pero también a nivel global, cada crisis resulta en beneficio del capital porque el sector público subsidia y ayuda al sector privado a recuperarse, de ahí que lo bancos se expanden y las personas de a pie ven en vilo o perdido su patrimonio.
Estas decisiones son tomadas por los gobiernos e influenciadas por el cabildeo del sector privado. El tema, subrayó la economista, es que así como hay presiones de los grandes corporativos, las puede haber de la ciudadanía. Exhortó: “los gobiernos se enfrentan a la presión de los grupos de interés de los ricos; también deberían enfrentarse a la presión del pueblo”.
Con información de LA JORNADA
