Río de Janeiro. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que Brasil no puede aceptar el nuevo arancel del 25 por ciento que pretende imponer Estados Unidos a los productos del país sudamericano por una cuestión “de dignidad”.
“Esta última imputación de tasa que ellos (EU) nos han puesto, nosotros no tenemos el derecho de aceptarla, por dignidad y respeto a lo que hacemos aquí con los trabajadores brasileños”, dijo Lula en un acto en la Cancillería.
Durante el evento, en el que el Gobierno se reunió con representantes de la empresa y la sociedad civil, Lula también posó con una pancarta en forma de bandera de Brasil con la frase “El Pix es de Brasil”.
El “Pix” es un popular sistema de pago electrónico, público y muy usado en Brasil, que está en el punto de mira de las autoridades de EU por considerar que hace competencia desleal a empresas como Visa o Mastercard.
El crecimiento de este sistema es uno de los argumentos que usó la Oficina de Comercio de EU para recomendar la aplicación de nuevos aranceles a Brasil, aunque la decisión final no está tomada; se espera que se produzca en julio.
Agricultores chilenos rechazan medida
La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), principal gremio agrícola de Chile, manifestó su rechazo a la eventual aplicación de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos a productos chilenos, luego de que la administración del presidente Donald Trump propusiera aranceles para aquellos países que supuestamente no tienen una legislación que prohíba la importación de productos elaborados con trabajo forzado.
“No podemos aceptar cambios arancelarios injustificados, que alteren las condiciones bajo las cuales históricamente hemos construido una relación comercial y diplomática sólida con Estados Unidos”, señaló el presidente de la SNA, Antonio Walker, durante un seminario del rubro.
El dirigente gremial abordó el tema en un encuentro donde también participó el ministro de Agricultura, Jaime Campos, y advirtió que existe inquietud en el gremio luego de la propuesta de aplicar aranceles a países que, según Washington, no cumplen estándares en materia de trabajo forzado, lo que podría implicar una sobretasa de 12.5 por ciento para Chile.
Walker aseguró que la imposición de nuevas tasas vulneraría las disposiciones del acuerdo de libre comercio que rige entre ambos países desde 2003, que regulan explícitamente esta temática.
“Aquí no solo está en juego el intercambio comercial, está en juego la seguridad alimentaria de millones de personas”, agregó el presidente de la gremial.
Asimismo, Walker se refirió a los problemas que han registrado este año los agricultores exportadores, principalmente los productores de remolacha, afirmando que sus ventas han disminuido debido a “dificultades desde el exterior”.
“El aumento del precio del petróleo, de los fertilizantes, agroquímicos, energía y costos logísticos son factores que han afectado negativamente la competitividad del sector”, agregó.
Por último, el líder gremial hizo un llamado al Gobierno a mejorar las condiciones del rubro, y pidió avanzar en infraestructura hídrica, de embalses, tecnología de desalación, de recarga de acuíferos, modernización del riego y construir una institucionalidad más robusta que impulse la exportación.
La agricultura representa cerca del 10 por ciento de las exportaciones de Chile, destacando la venta de frutas frescas y frutos secos.
Con información de LA JORNADA
