Los cuidados de la salud familiar y de las personas mayores han sido una responsabilidad estructural de la mujer; en tiempos de epidemias, y ante la deficiencia de las instituciones de salud, las mujeres enfrentan mayores exigencias en la atención de los enfermos de la familia, descuidando su propia salud. Con la aparición del COVID–19 esta situación se agravó, pues además de que la pandemia las hace más vulnerables durante el embarazo, las mujeres no solo han corrido mayores riesgos de contagio al atender a sus enfermos en casa, si no que han sido expuestas a otras situaciones que ponen en riesgo su integridad física y emocional.
La estrategia de confinamiento “Quédate en Casa” ha incrementado significativamente las responsabilidades de la mujer en las tareas domésticas, asumiendo con responsabilidad el apoyo a la educación de los hijos y el cuidado a la salud, sin descuidar sus propias obligaciones laborales, llevando incluso el teletrabajo a casa. El confinamiento ha disparado los índices de violencia intrafamiliar sexual, física y psicológica de mujeres y niñas, por el aumento de la tensión en el hogar; estos índices ya eran preocupantes en México, donde en condiciones “normales” 2 de cada 3 mujeres habían sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Respecto del feminicidio, los datos en nuestro país muestran un grave incremento en los últimos años, a pesar del subregistro: hoy mueren 10.5 mujeres cada día por esta lacra social, ante la insensibilidad de los gobiernos que optan por ignorarlo, favoreciendo la política electoral, antes que hacer valer el Estado de Derecho.
En el tema laboral, hay que reconocer que en el mundo el personal del sector social y sanitario de primera línea, según la ONU, está integrado en un 75% por mujeres, con la consecuencia natural que los contagios les han afectado en mayor proporción que a los hombres. Por otra parte, las estadísticas del INEGI han registrado que 5.7 millones de mujeres han quedado sin trabajo en nuestro país a causa de la pandemia.
Por ello, en esta conmemoración del Día Internacional de la Mujer, queremos valorar el gran papel que han jugado las madres trabajadoras y a las madres de familia que han concentrado en su hogar múltiples responsabilidades, aumentando radicalmente su extenuante jornada laboral. También expresamos nuestro más profundo reconocimiento a las mujeres que integran mayoritariamente al personal social y médico de primera línea, el cual ha trabajado en condiciones de mayor vulnerabilidad al contagio e incluso, a las agresiones físicas y verbales de los familiares de los enfermos y fallecidos durante la pandemia.
A todas las mujeres que con heroísmo enfrentan al COVID 19, a las madres trabajadoras, a las víctimas de la violencia y el feminicidio, y a quienes valoran el relevante papel de la mujer en nuestra sociedad actual, les recordamos en este día y les rendimos un justo homenaje.
Tapachula, Chiapas, a 8 de marzo de 2021
Isabel Villers Aispuro
Presidenta del Consejo Directivo de la Asociación de Hoteles y Moteles de la Frontera Sur
