Inmejorable atención a trabajador agrícola migrante

En el gobierno de Juan Sabines Guerrero, el sector cafetalero está mejor que antes, existe atención y corresponsabilidad a los productores, pero lo más importante es que ha mejorado considerablemente el cuidado al trabajador agrícola, señaló el propietario de la finca de Café San Carlos, Alfredo Klein.
Entrevistado en su hacienda, el reconocido empresario agregó “desde el año pasado la administración estatal inició la regularización de la migración agrícola. “Hoy por hoy se conoce cuántos trabajadores se tienen en las fincas cafetaleras del estado de Chiapas, por que se tiene comprobado que son personas que vienen a trabajar para el sustento de sus familias”.

La educación para los jornaleros migrantes es prioritaria

Cabe destacar que en temporada de cosecha el Programa de educación primaria para niños y niñas migrantes (PRONIM), brinda educación a los hijos de trabajadores agrícolas que ingresan de diversas partes de Centroamérica, sin embargo en la temporada baja que abarca los meses de enero a julio, los empresarios cafetaleros, con el apoyo decidido de la Secretaría de Desarrollo de la Frontera Sur, se han preocupado en darle seguimiento a la educación de los trabajadores.

Es por ello que con el apoyo del Gobierno del Estado, los propietarios de las fincas cafetaleras actualmente continúan brindando educación a los niños y adultos trabajadores agrícolas de Guatemala, Salvador y Honduras, quienes por las tardes acuden a la escuela que se ubica en el lugar.

En la actualidad, la finca San Carlos cuenta con 22 trabajadores que realizan labores de campo, de ellos 14 asisten desde el mes de enero a la escuela, mientras que el año pasado en la temporada del mes de agosto a diciembre –que es la temporada alta en el corte del aromático grano– se atendieron a 44 menores en preescolar y primaria.

En un recorrido por una de las propiedades más reconocidas de esta ciudad, la menor Heidi López Guzmán de origen guatemalteco dijo que en el mes de enero, acompañada de su hermana arribaron a la finca San Carlos para realizar las actividades del campo, no obstante, eso no es impedimento para que a diario acuda a la escuela donde ha aprendido a leer, multiplicar, sumar, restar, escribir, además de diferenciar las palabras agudas, graves y esdrújulas.

Visiblemente emocionada, la pequeña dijo que al regresar a su tierra natal, enseñará a leer a sus hermanos que viven en San Marcos, Guatemala. ASICh

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