No obstante que la semana pasada la funcionaria de Estados Unidos que se le designa como la Zar antidrogas, Sara Carter, elogió la cooperación del gobierno mexicano al referirse concretamente a la operación en la que fue abatido el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, considerado el capó más sanguinario, al afirmar que “Nunca habíamos visto eso antes, no de esa manera, o con esa cooperación”, el presidente Donald Trump, de acuerdo a expresiones y actitudes contradictorias volvió a cargar contra México en el tema de las drogas.
Aún no sale del conflicto bélico con Irán en el que ha metido a su país y al mundo entero, sobre todo sobre todo en el terreno económico, que se supone se saldará este viernes con la firma de un memorando de entendimiento o tratado de paz interino, cuyo contenido nadie conoce a cabalidad y lo que han revelado funcionarios y los propios líderes de ambas naciones, incluyendo a Trump se ubican en precisamente en las antípodas, aprovecha el foro del G-7, el Grupo de los países más ricos de mundo-, para amenazar nuevamente a su vecino y principal socio y para justificar su decisión de llevar a cabo letales ataques bélicos contra lanchas de supuestos narcotraficantes sin pruebas y sin que medie un juicio previo.
Así fue, en su discurso en la Cumbre del G7 que se celebra en la ciudad francesa de Evian-le-Bains Trump, se refirió a esos ataques ilegales, que ha lanzado contra presuntas narcolanchas en El Caribe y el Pacífico y también sin prueba alguna aseguró que, “gracias a esas operaciones, el flujo de drogas a su nación ha caído un 97 por ciento, con ese porcentaje se podría asegurar que ese problema social en el país estadounidense está prácticamente solucionado.
La frase contra nuestro país no es nueva, insistió en que “México ha perdido el control de su país” y que “los cárteles dirigen México” y como lo ha señalado en distintos momentos, insistió en que los cárteles mexicanos controlan parte del territorio, eso sí volvió a referirse a la presidenta Claudia Sheinbaum como “una mujer muy buena”, pero agregó un calificativo inaceptable e insultante “pero está muy asustada”, y reafirmo “los cárteles de la droga controlan por completo México”, y remató con su repetida amenaza “Si México no hace su trabajo contra las drogas, nosotros lo haremos”.
Lo más grave de todo esto es que cierta comentocracia de México que, por meros bastardos intereses económicos e inclusive ideológicos, festinen los agravios, los insultos y las amenazas de un poderoso Trump calificado por científicos de su propio país como de un pragmatismo inconsistente y ejemplo de disonancia cognitiva.
