COMENTARIO A TIEMPO

DEFENDAMOS LA FIESTA BRAVA

Por Teodoro Rentería Arróyave

La fiesta brava no es sólo de toreros, es de toros y de toda una serie de elementos que hacen de este espectáculo uno de los más bellos de la amplia tradición latinoamericana.

A todo esto, hay que agregarle el ingrediente de que en nuestro país tomó carta de naturalización, al convertirse en una fiesta de la mexicanidad que nadie pude poner en duda.

Si tomamos en cuenta que las corridas de toros en México tienen una tradición de más de 500 años y son, con mucho anteriores a la churrería, es de no entenderse y menos aprobarse la insistencia de desaparecerla, exclusivamente por intereses políticos.

Tales irrefutables argumentos fueron expuestos por el colega, Arturo López Negrete, quien se presenta como el “Bardo de la Taurina”, en la Comida Semanal del Club Primera Plana que preside el licenciado, Raúl Gómez Espinosa.

López Negrete no se anduvo por el “callejón” de resguardo, ni por “la graciosa huida”, de la que hablara Pepe Alameda, al explicar que sí no surge cuando menos un torrero “mandón”, nos pueden dar un susto estos seudo defensores o protectores de animales.

Porqué seudo defensores o seudo protectores de animales, porque no actúan de la misma manera con las carreras de perros, con las carreras de caballos y mucho menos con las peleas de gallos que dejan inmensa ganancias y bolsas suculentas de impuestos.

Además, no son capaces de defender a los niños, a los adolescentes y a los ancianos desposeídos o en condición de calle, su animalidad está mucho más arriba que su humanidad.

También hay mucha culpa de los empresarios que han bajado las corrida de toros en casi un 60 por ciento, para presentar espectáculos que ellos suponen más rentables, denunció el invitado en la sesión comida de trabajo del Club que condujo acertadamente el coasociado y gran amigo, Indalecio Rodríguez Barrerá.

En consecuencia, urgen figuras señeras de la taurina, como Juan Silveti, Rodolfo Gaona, Fermín Espinosa, “Armillita”, y sobre de todo, un émulo de Silverio Pérez, quien en verdad dejó testamento perenne de la verdadera tauromaquia mexicana. Defendamos sin más, a la fiesta brava.

Periodista y escritor; Presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; Secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; Presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, y miembro del Consejo Consultivo del Club Primera Plana. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com

¡Comparte la nota!