La oración: el principio de toda transformación nacional /Marco Tulio Carrascosa

-Las naciones no cambian únicamente por mejores gobiernos. Cambian cuando recuperan sus principios.

Vivimos una época en la que el mundo busca soluciones cada vez más complejas para resolver problemas que, en muchas ocasiones, tienen un origen mucho más profundo.

Se habla de crecimiento económico.

De inteligencia artificial.

De geopolítica.

De innovación.

De inversiones.

Pero pocas veces se habla de aquello que ha sostenido a las grandes civilizaciones durante siglos: la oración, la fe y los principios que edifican a una nación.

Las naciones no se fortalecen únicamente por el tamaño de su economía o por su capacidad militar.

También se fortalecen cuando reconocen que existen principios superiores que orientan la vida pública y privada.

Hace unas semanas, los Estados Unidos volvieron a colocar este tema en el centro del debate nacional.

Con motivo del Día Nacional de Oración, el presidente Donald Trump emitió un mensaje oficial convocando al pueblo estadounidense a buscar a Dios, agradecer Sus bendiciones y orar por el futuro de la nación. Asimismo, en el marco de las actividades conmemorativas por el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos, se promovieron jornadas especiales de reflexión, descanso y oración, invitando a los ciudadanos a renovar su compromiso con los principios de la fe y con el histórico lema de ser “Una Nación Bajo Dios”.

Más allá de las distintas opiniones que esto pueda generar, existe una lección que México no debería ignorar.

Las grandes naciones entienden que el desarrollo económico necesita fundamentos espirituales y principios éticos.

La confianza de una sociedad comienza en el carácter de sus ciudadanos.

La honestidad no puede legislarse.

La integridad no puede decretarse.

La responsabilidad nace en el corazón de las personas.

Por ello la Biblia establece un principio extraordinario:

«”Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.”»

2 Crónicas 7:14

La sanidad de una tierra comienza cuando un pueblo reconoce que necesita volver a Dios.

Pero la oración nunca ha sido sinónimo de pasividad

Uno de los errores más comunes dentro de algunos sectores del cristianismo contemporáneo consiste en pensar que basta con orar para que las cosas cambien.

La Biblia nunca enseña eso.

Nehemías oró.

Pero también reconstruyó los muros.

José oró.

Pero administró Egipto.

Daniel oró.

Pero gobernó con excelencia.

Los apóstoles oraron.

Pero evangelizaron ciudades enteras.

Jesús oró.

Pero recorrió pueblos, enseñó, sanó y transformó vidas.

La oración siempre fue el punto de partida.

Nunca el punto final.

El profeta Daniel resume perfectamente este equilibrio:

«”Mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.”»

Daniel 11:32

No dice solamente que orará.

Dice que se esforzará.

Y actuará.

Porque una fe sin compromiso termina convirtiéndose únicamente en un discurso.

Chiapas necesita una transformación integral

Nuestro estado continúa enfrentando enormes desafíos.

Pobreza extrema.

Analfabetismo.

Rezago educativo.

Desnutrición infantil.

Brecha digital.

Violencia.

Falta de inversión.

Competitividad limitada.

Estas realidades no desaparecerán únicamente con un cambio de gobierno.

Tampoco desaparecerán solamente con nuevas leyes.

Necesitamos una transformación espiritual.

Una transformación familiar.

Una transformación educativa.

Una transformación económica.

Y una transformación social.

La historia demuestra que las sociedades más prósperas construyen primero principios y después desarrollo.

Una marcha para levantar la voz por Chiapas

Con esa convicción, el próximo 25 de julio, miles de ciudadanos participarán en la Gran Marcha Ciudadana por la Vida, la Familia, los Valores y la Libertad Religiosa, que se llevará a cabo en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

No será únicamente una manifestación pública.

Será una expresión de esperanza.

Un llamado a la unidad.

Una convocatoria para defender la vida, la familia, la libertad religiosa, la paz y los valores que fortalecen el tejido social.

En el marco de esta movilización ciudadana se presentarán diversas peticiones dirigidas a las autoridades estatales.

Entre ellas destacan el fortalecimiento de la familia, la defensa de la niñez, la promoción de una cultura de paz, el respeto a la libertad religiosa, la protección de la vida, el impulso a los valores que durante generaciones han fortalecido nuestra sociedad y el llamado a que las autoridades concentren sus esfuerzos en combatir la pobreza extrema, el analfabetismo, la desnutrición infantil, el rezago educativo, la falta de competitividad y la generación de oportunidades para las nuevas generaciones.

Una de las principales peticiones será solicitar al Gobernador del Estado que emita un Decreto Ejecutivo para instituir oficialmente el “Día Estatal de Oración por Chiapas”.

La propuesta busca que esta jornada se celebre cada año en los 124 municipios del estado de Chiapas, convocando a iglesias, familias, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos a unirse en oración por la paz, la reconciliación, la justicia, la sabiduría de quienes gobiernan y la transformación integral de nuestro estado.

Que los 124 municipios levanten una sola voz para pedir a Dios por Chiapas enviaría un poderoso mensaje de unidad, esperanza y compromiso con el futuro de nuestro estado.

Asimismo, este Día Estatal de Oración tendría como propósito pedir a Dios que Chiapas pueda superar la pobreza extrema, el analfabetismo, la desnutrición infantil, el rezago educativo, la violencia, la corrupción y todos aquellos problemas que durante décadas han limitado el desarrollo de nuestra tierra. Que Dios conceda sabiduría a quienes gobiernan, fortalezca a las familias, proteja a la niñez y abra nuevas oportunidades para las futuras generaciones.

Porque la oración, cuando va acompañada de servicio, responsabilidad y acciones concretas, no divide a la sociedad.

La fortalece.

Del discurso a la acción

La oración debe impulsarnos a servir.

Debe impulsarnos a educar.

Debe impulsarnos a invertir.

Debe impulsarnos a combatir la pobreza.

Debe impulsarnos a disminuir el analfabetismo.

Debe impulsarnos a rescatar a nuestra niñez.

Debe impulsarnos a fortalecer a la familia.

Debe impulsarnos a construir una cultura de paz.

No podemos seguir esperando que alguien más transforme Chiapas.

La responsabilidad también nos pertenece.

Gobierno.

Iglesias.

Empresarios.

Universidades.

Organizaciones de la sociedad civil.

Ciudadanía.

Todos tenemos una tarea.

Porque las grandes transformaciones nunca han comenzado únicamente en los palacios de gobierno.

Comienzan cuando un pueblo decide cambiar.

El futuro comienza de rodillas… y continúa de pie

Estoy convencido de que Chiapas puede convertirse en un referente nacional de reconciliación, desarrollo y esperanza.

Pero para lograrlo debemos recuperar aquello que nunca debimos perder.

Nuestra fe.

Nuestros principios.

Nuestra responsabilidad.

Nuestro compromiso con el prójimo.

La oración seguirá siendo indispensable.

Pero la oración auténtica siempre produce ciudadanos comprometidos.

Produce servidores públicos íntegros.

Produce empresarios con responsabilidad social.

Produce familias fuertes.

Produce jóvenes con propósito.

Produce iglesias que sirven.

Y produce una sociedad capaz de transformar su historia.

Que el próximo 25 de julio no sea únicamente una marcha.

Que sea el inicio de un gran movimiento ciudadano que inspire unidad, fortalezca los valores y convoque a todos los sectores de la sociedad a trabajar por un Chiapas con menos pobreza, menos analfabetismo, menos desnutrición infantil y mayores oportunidades para las nuevas generaciones.

Porque cuando un pueblo ora, Dios escucha.

Pero cuando ese mismo pueblo decide actuar conforme a los principios de Su Palabra, comienza la verdadera transformación.

Que Dios bendiga a Chiapas.

Y que Chiapas vuelva a levantar su mirada hacia Dios.

Continuará…✒️

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