ERROTADO EL MILITARISMO EN GUATEMALA
Por Teodoro Rentería Arróyave
En cuanto a los comicios presidenciales de segunda vuelta llevados al cabo en Guatemala, es de recordarse aquella lapidaria frase del Benemérito de la Américas, Benito Juárez: es moralmente imposible el triunfo de la reacción. Hoy podemos decir con el triunfo del izquierdista moderado, Álvaro Colom, que era moralmente imposible que triunfara la ultraderecha y el militarismo genocida representado por el ahora derrotado general en retiro, Otto Pérez Miranda.Tiene razón el virtual presidente guatemalteco, Álvaro Colom, cuando al celebrar su victoria, indicó certero: con el triunfo obtenido los guatemaltecos le dieron “vuelta a la página trágica” del militarismo en Guatemala. Colom sucederá el 14 de enero próximo al liberal Oscar Berger.
El triunfo de Colom, un ingeniero de 56 años postulado por tercera ocasión por Unidad Nacional de la Esperanza UNE, reviste especial importancia en vista de que Guatemala como casi todos los países mártires de nuestra América Latina, fue victimada por los regímenes castrenses dictatoriales instalados descaradamente con la intervención militar de Estados Unidos.
El ingeniero socialdemócrata se convertirá en el sexto presidente electo desde 1986, cuando finalizaron 32 años de regímenes militares dictatoriales consecutivos, al vencer efectivamente por poco margen a una ultraderecha actuante que sabe presionar a una ciudadanía que por temor otorgó su voto al mencionado general retirado Pérez Molina, nada menos quien fuera el jefe de la temida Unidad de Inteligencia Civil,
La base de la campaña del mílite fue la de reconstruir los regímenes dictatoriales del pasado, por ello al emitir su voto el ahora triunfante Colom, advirtió: “Hemos tenido ‘mano dura’ por 50 años y nos ha costado más de 250 mil víctimas en una guerra sucia”. La referencia es histórica y sin embargó prácticamente la mitad de los votantes, se manifestaron por esa ultraderecha rapaz.
La explicación ya la dimos líneas arriba, pero se debe agregar que desgraciadamente se presentó en forma grave el fenómeno del abstencionismo que rebasó el 50 por ciento, por lo que es de concretarse que esa movilización ultraderechista y castrense se hizo con el 25 por ciento de las conciencias ciudadanas. No es elucubración, los anti sufragantes estuvieron a punto de dar al traste con el triunfo de un nuevo gobierno de compromiso social en nuestra Indoamérica.
La victoria de Álvaro Colom no tiene retroceso, ya que su propio rival derechista tuvo que admitir su derrota. El izquierdista moderado se alzó con el 52 por ciento de los votos emitidos, sin embargo tiene que estar muy al pendiente de las acciones revanchistas ya que Pérez Molina se adelantó a declarar o advertir que será un opositor crítico del gobierno
Los retos para Colom son de una gravedad extrema, su antecesor le deja un país con una de las más altas tasas de homicidios en el mundo y una pobreza que sofoca a la mitad de los guatemaltecos, sobre todo a los indígenas y el recelo de una oligarquía pedestre. Es triunfo, sí, del pueblo en contra de los dictados de Washington, pero a la vez un compromiso del nuevo gobierno para salvar a Guatemala de esa problemática brutalmente recurrente: pobreza, delincuencia y oligarquía rampante.
Periodista y escritor. En teodoro@libertas.com.mx y felapvicemex@hotmail.com agradeceré sus comentarios y críticas. En vivo, de lunes a viernes a las 19:00 horas, tiempo del centro, en las frecuencias en toda la República de Grupo Radio Fórmula. En la ciudad de México, en el 14 70 de A. M. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.com y www.clubprimeraplana.com.mx
