Alfonso Carbonell
Un grito a tiempo
Cuando en el ánimo de la mayoría de los chiapanecos reina una luz de esperanza, de reconciliación, entendimiento y transparencia, aparecen los fantasmas de la corrupción en informaciones que, así reconocidos, no pocos analistas políticos han evidenciado en sus respectivos espacios informativos. Sus fuentes, se deduce por los detalles y precisiones, del mayor crédito.Así, en un análisis ciertamente detallado que da nombres y montos de obras asignadas a un sin número de empresas constructoras, el columnista Roberto Domínguez Cortés (Hojas libres, Cuarto Poder) el pasado lunes 24, da a conocer una serie de anomalías -de menos- en las que el súper secretario de Infraestructura estatal, Ricardo Serrano Pino, habría incurrido al asignar de manera directa y sin mediar invitación mucho menos licitación, una serie de obras argumentando para tal proceder, la “emergencia” a que obligó el paso de los frentes fríos 2 y 4 en el pasado mes de octubre y que afectó, principalmente, a los municipios de Ostuacán y Tecpatán, en la zona norte de la entidad. Ello, sin duda, podría explicar el no haberse apegado a los lineamientos justificándose así, la premura en la asignación de obras. Sin embargo, las argumentaciones en contra que plantea el analista político en mención, parecen echar por tierra dicho argumento.
Domínguez Cortés, lo explica así de manera textual:
“En cualquier parte del país, la Ley de Obra Pública de las entidades federativas establece un mecanismo de asignación de obras públicas a las constructoras para, hasta donde sea posible, hacer transparente la adjudicación de cada contrato. Así, se tiene previsto la asignación directa, por invitación a 3 contratistas y quien presente la cotización más baja erigirse en beneficiario, por licitación pública estatal y licitación pública nacional. Todo ello, en función del monto de cada obra. Y por supuesto la ley previene que en “casos de emergencia” (el entrecomillado es mío), en cualquier obra pueda prescindirse de la licitación independientemente de su costo…
“Lo anterior -prosigue el analista- no ha sido observado por Ricardo Serrano Pino. Ahora en funciones de secretario de Infraestructura ha violado la Ley de Obra Pública del Estado de Chiapas. Para hacerlo se valió de los frentes fríos 2 y 4 que se presentaron en el mes de octubre. Recurrió al desgastado argumento de la emergencia para no concursar las obras y entregarlas generosamente a quien mejor le representa sus intereses desde la construcción de un puente, un tramo carretero o un sistema de agua potable…
“Sólo por concepto del frente frío número 4, sin justificación alguna tuvo la ocurrencia de entregar a más de 100 compañías constructoras la realización de casi 300 obras públicas por un monto de 987 millones de pesos, cuando que por el costo de cada una de ellas, el 95 por ciento ameritaba ser asignada por invitación a 3 contratistas, o por licitación pública estatal o nacional. En tanto que para el frente frío número 2 -que por espacio se comentará en próxima entrega- la asignación directa rebasó los 600 millones de pesos, lo que hace un total de 1600 millones sin concurso”. Concluye diciendo Roberto y sobre de esto, usted tiene la mejor opinión.
Para apuntalar su tesis de la violación a la Ley de Obra Pública por parte del señor Del Pino, el columnista asesta el siguiente aserto difícil de soslayar: “El argumento del frente frío para la asignación directa carece de fundamento. Si ocurrió desde el mes de octubre y la obra pública todavía no ha sido ejecutada, quiere decir que de ninguna manera, después de 5 meses, puede alegarse emergencia. Pero todavía más. De 500 obras, apenas están en ejecución 30 de las que se dicen de emergencia, con lo cual se corrobora que el artilugio de asignarlas sin licitación obedece más a intereses personales que a prioridades reales”. (Fin)
Ya de salida
Así pues, habrá que esperar que sea el propio secretario, quien haga frente (y sumamente frío) a este tipo de señalamientos públicos que en mucho lo comprometen, sobre todo ahora que el gobierno de Juan Sabines y él, por supuesto, como principal gestor, se ha propuesto como líneas de acción de su administración, la transparencia y rendición de cuentas como eje rectores del ejercicio público. Veremos, dijo un ciego.
