El tercer número de la revista Canto sin fronteras, dedicada a manera de homenaje a la escritora Elva Macías, auspiciada por el Coneculta-Chiapas y preparada en su totalidad por el grupo literario Décima Musa, fue presentado ante un nutrido público en el auditorio general del Centro Cultural Jaime Sabines.
En el acto participaron Matza Maranto, ensayista incluida en este número, el geógrafo Roberto Ramos Maza, amigo de Elva Macías y coordinador de Enseñanza y Fomento Artístico del Coneculta-Chiapas, la poeta Socorro Trejo Sirvent, las integrantes del grupo literario Décima Musa, quienes dieron lectura a algunos poemas, además de la escritora homenajeada.
Al respecto, Socorro Trejo Sirvent destacó la entrega y entusiasmo para realizar el tercer número de Canto sin fronteras, dedicado a Elva Macías quien -citando a Raúl Garduño- expresó que la poesía de Elva, sucede en el universo como un fruto de lucidez que aproxima a su aroma el resplandor de un testimonio apasionado por la esencia cósmica.
Estas tres revistas de Canto sin fronteras, expresó, quieren ser lo que ese verso de Rosario Castellanos significa: un canto que no maneja fronteras, que traspasa naciones y lugares, que siga caminando por las avenidas del mundo y llegue a todos aquellos que deseen acercarse a la vida y obra de escritoras tan esenciales para la lengua española como son y han sido Rosario Castellanos, Dolores Castro y Elva Macías.
Roberto Ramos Maza indicó que se unía a ese homenaje recordando a Elva en primer lugar como su amiga, la que llegó a sus años infantiles como la heroína de un cuento que va con su príncipe a las tinieblas rusas.
Ramos Maza sostuvo que en su vida Elva Macías es una y muchas. De esa multiplicidad de su talento y su belleza, subrayó, habla uno de los textos que enriquece la revista Canto sin fronteras: el formado por las fotografías que dan testimonio de esa viajera cuyos ojos han tenido la fortuna de ver innumerables paisajes, ciudades y pueblos que ella ha traducido a lugares sublimes de la geografía de la imaginación.
Por otra parte, Matza Maranto explicó que la poesía hecha en Chiapas tiene referentes puntuales entre ellos, sin duda, la obra de Elva Macías, que nos conduce – dijo – por distintos senderos en donde el lenguaje es el que cifra la construcción de una identidad íntegra y palpable.
Elva Macías externó su agradecimiento al grupo literario Décima Musa y reconocimiento al Coneculta-Chiapas por la dedicación del tercer número de la citada publicación y compartir con esas grandes autoras como Rosario Castellanos y Dolores Castro una edición en la que confluyen muchos esfuerzos.
Al final de la velada, la homenajeada oriunda del municipio de Villaflores compartió fragmentos de algunos de sus poemas aún inéditos incluidos en la revista como “Largo coctel”, “Ala de otoño”, “El reino de los leones”, “Istambul”, entre otros. ASICh
