Campos Elíseos

El Evangelio según Felipe

Katia D´ Artigues

No sé si lo hizo pensando en que en México era el Día de la Santa Cruz. Pero ayer el Presidente ya vaticinó que ya libramos el fin de México… perdón, el fin del mundo

Desde Alemania, donde participa en una cumbre sobre cambio climático, (San) Felipe de Jesús Calderón se reunió con un grupo de empresarios alemanes y nos dio la buena nueva que libramos, ya no cuatro, como decía San Juan, sino ¡cinco! jinetes del Apocalipsis.

—El año pasado no sólo enfrentamos una crisis en materia de salud (el virus A-H1N1) y la superamos, sino enfrentamos no cuatro, sino cinco jinetes del apocalipsis el mismo año.
A continuación sus jinetes: la crisis económica, la crisis de inseguridad que vivimos a causa de la guerra contra el narco, la intensa sequía registrada en el país, y la caída en los precios del petróleo.

Y al parecer, ¡oh maravilla! bastó con nombrarlos para que desaparecieran, porque de inmediato añadió que ya somos un “excelente lugar para invertir”.

No es que quiera poner en duda lo dicho por Calderón, en serio que no. Ya sabe: él ha dicho que cree en que los periódicos y noticias debemos publicar en igual cantidad noticias buenas que datos desalentadores…pero, decir que ya libramos la ola de la inseguridad no es una realidad, es sólo un sueño…

En fin, que yo quiero abonar a sus jinetes: ¿no será la ola de calor que nos asa otro de ellos? ¿o el derrame en el Golfo de México?

Lo único cierto: habría que escribir el Evangelio según (San) Felipe de Jesús.

Legionaria intervención. Como se esperaba, el Vaticano dio a conocer el resultado final de la investigación realizada a los Legionarios de Cristo, luego de la inmoral doble vida de su fundador, Marcial Maciel.

Benedicto XVI dio a conocer que esta congregación se someterá a un “camino de purificación”, entendámoslo como refundación comenzado por destitución de los actuales jerarcas, y se nombraría a un “delegado” que se encargaría de supervisar estos trabajos.

E increíble: ¿sabe quién suena para echarse el paquetito? Nada menos que el ultraconservador arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez. ¿Transformación?

No sé ustedes, pero coincido con Bernardo Barranco, especialista en temas de religión, en el sentido de que sería más benéfico para la Legión que su ahora refundador fuera una persona de otra nacionalidad, no mexicano. Y también coincido con José Barba, uno de los legionarios abusados, que no hubo claridad en el comunicado del Vaticano sobre palabras como “resacarcimiento de los daños” a las víctimas. El perdón y ahora, el “agradecimiento” no basta. Y ah, no estaría mal que se preguntaran qué hizo la propia Iglesia mal. No todo fue Maciel: ¿y los contactos de alto nivel vaticano que permitieron esto? Si bien es cierto que la mayoría de los Legionarios no sabían nada de la doble vida de Maciel, ¿quiénes sí? Mientras, Sandoval Íñiguez dice que aún no le llaman del Vaticano. Pero que está en stand by para lo que le ordenen.

Sugerencia. Que desde ahora borre de su CV las acusaciones judiciales que le hicieron por presunto lavado de dinero y de las cuales, la PGR lo exoneró, junto con José Antonio Ortega Sánchez y José María Guardia López, en diciembre del 2003. Y en su lugar, ponga el reportaje publicado en Quién, presumiendo su casota con todo y alberca.

Si querían despejar dudas, no lo lograron. Me refiero a la conferencia de prensa en la que la PGR —con todo y fallas técnicas al momento de presentar las esperadas imágenes— intentó explicar cómo murieron los estudiantes Jorge Antonio Mercado y Javier Francisco Arredondo, en medio de una balacera entre militares y narcos en el Tec.

Ayer Rosa Elvia Mercado, madre de Jorge Antonio, dijo que ahora las autoridades se contradicen: en un principio le dijeron que lo confundieron con sicarios; ahora que los sicarios confundieron a su hijo.

Hoy recuerdo a Ana Paula Acosta Jiménez, quien murió en la Guardería ABC.

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