Urge trabajar con visión interdisciplinaria y de forma de gestión participativa para evitar la degradación de los suelos: Froilán Esquinca

ASICH

La desertización y la degradación de los suelos cada vez más avanza a nivel global, al grado que un estudio reciente demuestra que el 70% de la tierra se encuentra con sus suelos degradados, por lo que en nuestro país y Chiapas urge un trabajo sostenido para su conservación y restauración, sostuvo el biólogo Fraoilán Esquinca Cano, miembro de la Comisión de Ecosistemas de la Unión Mundial por la Naturaleza.
Al ser entrevistado, sostuvo que hay una iniciativa que se ha venido trabajando en los últimos años, que contiene varios puntos relacionados con el tema de la degradación de los ecosistemas, y hasta para darse seguimiento a los acuerdos de la convención mundial de biodiversidad, para que se atienda la degradación de los servicios y la crisis de la pérdida de especies.
Sin embargo, no habido una relevante llamada de atención en el tema, el cual se ha derivado de una mala planeación y procesos inadecuados, lo que ha repercutido en la pérdida de la retención de humedad en lugares de los estados de Puebla, Guerrero, Veracruz, Chiapas y Michoacán.
En tanto, se presenta la pérdida de capacidad productiva de los suelos, derivado de los cambios uso de suelos y malas prácticas agrícolas y pecuarias, así como por el uso de materia orgánica.
Indicó que hay una agenda de la atención a la degradación de los suelos, y ahí es donde debemos enfocar las baterías en los próximos años, en la década de la restauración que del 2021 al 2030 convoca ya la ONU gracias a una iniciativa Mesoamericana de la República de El Salvador. Sobre todo que coinciden con el periodo contemplado para los objetivos del desarrollo sustentable, con acciones enfocadas a mejores prácticas, ordenamientos del territorio, acciones agroecológicas en los procesos productivos, lo cual nos permita transitar de una manera más asertiva a la seguridad alimentaria.
Inclusive, sostiene que esto sería posible aun con la austeridad del gobierno mexicano, porque lo que se necesita es de aplicar mejores prácticas y orientar mejor el uso de los recursos. Y tener mejor asesoría técnica adecuada, por ejemplo en lo que se hace ahora con el programa Sembrando Vida, donde debe de darse la articulación de lo local con las dependencias del gobierno federal, porque todo debe estar orientado a la conservación y al manejo sustentable, pero también a la agrobiodiversidad, sobre todo que somos una región del mundo rica en la producción agropecuaria.
En este contexto, anotó que se debe apuntalar la atención a las cuencas hidrológicas, como las que hay en Chiapas, para evitar llegar a la degradación mayor de los suelos, sobre todo ante el cambio climático que enfrentamos. Si no entendemos que el cuidado y conservación del territorio debe ser a partir de la atención a las cuencas de forma participativa, e integrar una serie de acciones de desarrollo global y regional, entonces estaremos perdidos porque tanto Chiapas, Oaxaca. Guerrero, Michoacán y zona de La Huasteca y hacia la zona Norte del país están íntimamente relacionados con la captación, conservación y el uso del agua.
Puntualizó que en el tema tenemos que trabajar con visión interdisciplinaria y sobre todo con la gente a nivel local, de forma de gestión participativa. ASICH

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