Cosme Vázquez /ASICh
Para los jóvenes de ahora el reto es prepararse y estar informado del tema del cambio climático, y por fortuna Chiapas tiene un programa de acción ante el cambio climático, hay una nueva ley de adaptación y mitigación, pero será fundamental la participación activa de los jóvenes en acciones puntuales, locales en donde puedan insertarse para trabajar en la conservación, preservación o mejoramiento de todo el aspecto medioambiental. Así lo señaló la directora del Centro de Investigación en Gestión de Riesgo y Cambio Climático de la UNICACH, Silvia Ramos Hernández, al ser entrevistada en el marco del Foro de consulta ciudadana para integrar la agenda estatal de la juventud, en donde participó como ponente.
La participación activa de los jóvenes será fundamental para que paulatinamente vayamos bajando la presión al planeta sobre el ambiente, que tiene repercusiones graves, de no hacerse nada. Por eso, los jóvenes tiene una responsabilidad fuerte frente al asunto del cambio climático.
Anotó que Chiapas tiene una población joven, con menos de 14 años conforman cerca del 30% de la población chiapaneca, y a mediados del siglo serán adultos y enfrentarán un mundo donde los retos principales serán situaciones complejas, derivado de lo que ya sucede con alteraciones de cada vez fenómenos climáticos extremos, inundaciones, derrumbes y otros problemas.
Indicó que las acciones específicas que se han emprendido hasta ahora no han dado los resultados deseados, porque desafortunadamente este asunto es fundamentalmente de educación, valores y participación, pero la modernidad del presente nos mete más en las comunicaciones, pero perdemos de vista que todos los servicios elementales de los que dependemos, como el agua, aire y el suelo tienen que ver con las acciones diarias.
Puso de ejemplo la basura, en donde los ciudadanos seguimos demostrando que todavía no estamos habituados a la separación de los desechos orgánicos y los inorgánicos; esa acción permanente de tirar la basura, son acciones básicas que tienen que tomarse como una responsabilidad individual de cómo consumimos, lo que tiramos y en qué proporción.
Sin embargo, si estos cambios no operan el mundo se verá en situación compleja a mediados de siglo, por lo que hay que revertir desde ahora, a afecto de evitar escenarios climáticos más duros que los actuales, con temperaturas altas, más de lo esperado, y a mediados de siglo, de no hacerse nada se espera un cambio de 2 grados centígrados sobre las medias, lo cual traería repercusiones fuertes en el agua, las enfermedades, los cultivos. ASICh
