*La visita
René Delios
Por segunda ocasión desde su fundación, Ocotepec mereció la visita de un gobernador del estado.
La primera fue hace cuatro años en que su cabecera municipal mereció una carretera pues, a ésta se llegaba por un camino de mulas que fue ampliado por los lugareños a machete y luego aplanado por el ayuntamiento para el transito de camionetas, que son las que realizan el transporte público.La más reciente visita fue la de Juan Sabines Guerrero, quien inauguró calles pavimentadas y la nueva alcaldía, además de la ampliación de la red de distribución eléctrica.
Ocotepec no es un municipio más; es el segundo con menos desarrollo humano; no hace mucho, hasta el culto católico lo impartían unas monjas a falta de sacerdote que llegara hasta ese lugar a unos cuantos kilómetros de Coapilla, otro pequeño pueblo, cabecera municipal del mimso municipio, enclavados en el corazón mágico de la zona Zoque: Mezcalapa.
Muchas son las historias que se pueden desenredar de esa zona, incluyendo los primeros pasos del EZLN por las periferias de Ocotepec y Francisco Léon, Sunuapa entre otros lugares olvidados de dios y el gobierno, y que ahora empieza tomar forma ante la idea del mandatario chiapaneco, de reducir los altos índices de desigualdad en los municipios indígenas, lo que denota que, para administraciones pasadas, éstos no tuvieron la menor importancia.
Lo comprobamos también en la falta de fuentes de trabajo; el propio campo fue abandonado a su suerte y la migración desde éstos municipios, es evidente.
Ocotepec por veces se ve desolado; es un pueblo fantasma luego de las seis de la tarde, y solo el botar del balón de Basketbol por alguna parte, deja en claro que ahí hay vida.
La cosa en 196 no andaban muy bien, el alcoholismo era altísimo a grado tal que para 2000, se tomó la decisión de clausurar la venta de alcohol en todo el municipio como medida de salud y bienestar familiar y se elaboró un reglamento municipal, para sancionar la violación al decreto, pues la violencia intrafamiliar era tremenda.
Por otro lado el analfabetismo –de acuerdo al último reporte- era del 49 por ciento.
Ocotepec como Tzimol, necesitan mucha presencia institucional.
El gobernador lo sabe, de acuerdo a los datos que le proporciona su equipo de asistencia social.
Matraz
Hasta el domingo próximo los dirigentes del partido de “primero los pobres”, reunidos en uno de las más lujosos hoteles del Centro Histórico de la ciudad de México -¡cómo has cambiado, mi vida!-, tratan de buscar coincidencias entre las profundas diferencias que dividen a los ocho principales grupos o “tribus”, que ambicionan el poder dentro del PRD.
El principal propósito de ese Décimo Congreso Nacional Perredista, -al que siempre asistió Andrés Manuel López Obrador-, es discutir la nueva línea política de ese partido, para poder posicionarlo como una institución seria y unida, que represente verdaderamente a la izquierda mexicana.
Algunos destacados dirigentes del Sol Azteca, aceptan que existe el riesgo de que el PRD salga debilitado de este encuentro al que asisten dos mil delegados nacionales, pues admiten que hay que refundar al partido, tener una mejor dirección y selección de candidatos, además de eliminar formas territoriales de organización, o sea, acabar con los cacicazgos.
Hasta Andrés Manuel dijo que, “el único caudillo debe ser el PRD”, aludiendo a la influencia de Cuautémoc.
Sin embargo, la mayoría de los perredistas reconocen en privado, que su “Presidente Legítimo”, es quien los ha dividido cada vez más, pues con sus imposiciones y “pejemandatos”, los ha hecho ver ante la sociedad, como un grupo de intransigentes violentos, faltos de conocimiento acerca de lo que es la política y lo único que han logrado, es que diminuya considerablemente el número de sus simpatizantes, lo que se ha reflejado en los procesos de los últimos meses electorales, en los que constantemente pierden sus candidatos.
Si de verdad les interesa la transformación de México, como dice el lema de este su Décimo Congreso Nacional, los perredistas deberán lograr acuerdos serios, que los lleven verdaderamente a la renovación de su partido, aunque para ello tengan que poner distancia o romper definitivamente con el señor López, quien no tendrá más remedio que acelerar la búsqueda del registro ante el IFE, de su Movimiento por la Esperanza, que promueve por todo el País, el inolvidable “señor de las ligas”, Rene Bejarano, emblema de la “Honestidad Valiente”, del Lópezobradorismo.
Solo así los militantes del Sol Azteca podrán lograr tener un nuevo partido, a la mejor dos, y de paso ponerse de acuerdo ante el Primer Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón, pues lo que hagan el próximo uno de septiembre, habrá de posicionar a los verdaderos perredistas, como gente que sabe hacer política, que privilegia el diálogo, dignos de representar a la centro izquierda moderna que requiere este país, para ser el Otro México que todos deseamos.
Con demagogias no se va a ir a ninguna parte, porque al momento, es la derecha la que se ve más honesta a su interior, incluyendo el hecho de que, pudiera ser que en breve, “alumbre” un embrión en el escenario político, pues la ultraderecha ya no se siente a gusto con los modos de Calderón, que con el afán de lograr sus metas no mide el cómo, estableciendo nexos incluso con Elba Esther, lo que no fue del agrado de lo más reaccionario del ala azul.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
