Tubo de ensayo

Voces de lujo

René Delios
Luego de varios años de mantener un bajo perfil en la política nacional, hoy vuelve a los reflectores. Fijó la posición del PRD, en el debate sobre el futuro del petróleo. Convocó a los ex dirigentes del sol azteca a rescatar ese instituto político, que él creo, y del que había sido marginado. Se considera todavía, líder moral que surge como ave fénix para salvarlo de las garras de la muerte. Me refiero al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), hace 19 años, quien hoy, cuando ve que agoniza por ambiciones desmedidas de un solo hombre, se decidió a proponer una refundación, ante la crisis política en que se sumió a partir del 16 de marzo, fecha en que se celebraron elecciones para elegir dirigente. Jornada, que tuvo de todo. Un auténtico cochinero, han dicho los mismos contendientes. En donde ha habido de todo. Se han dicho calificativos que duelen. Las corrientes se aferran a conservar posiciones que nunca imaginaron. Así, engolosinados por el poder, están a punto de sepultar a la gallina de los huevos de oro. En ese contexto, Cárdenas Solórzano ha plantado a los cinco ex dirigentes la refundación del partido que ha perdido toda autoridad moral, y “está al borde de la disolución”. El único que dio respuesta a su misiva fue el controvertido senador Pablo Gómez. Y le señala: “te sugiero que tú mismo convoques, en tu calidad de primer presidente del PRD, al Consejo Político Consultivo”. La propuesta de convocar al Consejo Político era para designar a un dirigente interino. Cosa que hizo el Consejo Político Nacional y eligió a Guadalupe Acosta Naranjo. Nombramiento que desconoce el ala radical de Izquierda Unida. Pero tras la resolución del Tribunal que ordena contar todos los votos. El resultado dio como vencedor a Jesús Ortega. Ya dijo su adversario Alejando Encinas que impugnará ante la Comisión de Garantías, que encabeza Ernestina Godoy. No acudirá al Tribunal Electoral. Cosa de esperar. Reconocido su triunfo, mismo que le escamotearon desde el principio, Jesús Ortega hace suya la convocatoria del ingeniero Cárdenas, y anuncia dirigencia de transición hasta septiembre, mes en que se convocaría para la refundación. Porque el conteo de los votos, y el triunfo de Ortega no resolvieron la crisis. Esta se agudiza. Podría abandonar las filas del sol azteca la corriente bejaranista, pero están en juego las cuantiosas prerrogativas que recibirá este y el año próximo. Las dos corrientes mas importantes dentro del PRD saben que se necesitan mutuamente. Razón por la que han propuesto la conversión a un partido-frente en el que puedan convivir todos, radicales y moderados, y claro, disfrutar de las prerrogativas equitativamente. Los militantes que de la nada han asumido cargos de relevancia, han llegado a la Cámara de Diputados disfrutado de un sueldo con una serie de ventajas, como chofer, secretarias, viajes, viáticos, atenciones de funcionarios, y que al concluir su encargo se han deschavetado, porque tienen que abandonar esa vida, a la que se acostumbraron rápidamente. Saben que de consumarse la fractura del partido se alejan de repetir esa oportunidad. Lo mismo sucede con los delegados, que de reyezuelos no aceptan su nueva realidad, al concluir el periodo para el que fueron electos. Algunos se llegan el día y se niegan a abandonar sus oficinas. No es tanto las oficinas, es el poder. En este contexto, el fundador y primer presidente del PRD está listo para rescatarlo de las garras de la ambición de un hombre que consideró al partido de su propiedad, y las tribus afines, dispuestas a todo para conservar los privilegios. Tampoco podemos pasar por alto que Lázaro Cárdenas Batel es uno de los aspirantes a la candidatura presidencial en 2012. También Fernando Belauzarán, destapó a la todavía presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta. Y, obvio, que el tabasqueño no se conforma con haberse autollamado “presidente legítimo”, va por la revancha. ¿Podrá? La rebelión que se ha dado en las filas del perredé no la esperaba. Su intolerancia no le permite que nadie opine. Mucho menos que se oponga a sus designios. Ya lo dijo, y muy claro: “el movimiento, soy yo”. ¿Todavía, lo creerá? ¿Dejará que Cárdenas retome el liderazgo perredista? ¿O se irá? No falta mucho para el desenlace. Por lo pronto, no fue al Senado de la República. En representación del perredé. Le ganó el michoacano.

Envío

¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

¡Comparte la nota!