*Quebrada en medio
René Delios
Y pasa el tiempo y los recursos federales no llegan, en algo que el presidente Calderón debe tener presente pues una entidad como Chiapas requiere de todas sus partidas activas, pues el plan de gobierno esta diseñado de manera integral –no por sectores-, por lo que es flaco favor que lleguen presupuestos para esto y aquello y otras áreas queden cojas.
Ciertamente es increíble el cómo aun padecemos la cuesta de enero.
Es una asunto que desde tiempo ha debió ser estudiado para darle una lógica solución financiera. Pero la burocracia, sobre todo la política, adoquinada en el gabinete y mandos medios que, alentan –a veces hasta por partidismo retórico- estos recursos so pretexto del análisis de proyectos y programas para que “salgan perfectos”, ya debidamente “mochados” y todos diseñados desde el escritorio federal, estandarizados, sin observar cuestiones de idiosincrasia existentes en una nación como la nuestra, en la que cada entidad tiene sus características propios y mínimo una nación indígena con sus usos y costumbres milenarios.
La cuestión es que en Chiapas, sobre todo en el sector de la construcción están inquietos por las demoras presupuestales, luego del anuncio de que para 2008 se invertirán al rededor de 17 mil millones de pesos en obra pública
Ello genera mucha expectativa para el sector turístico, en especial en la zona maya-tzotzil, con el corredor Palenque-San Cristóbal.
Desde luego que ese recurso vendrán, pero observamos que se cumple la norma de siempre: la cuesta de enero; el dinero hasta marzo en todo el país, para un año fiscal de solo nueve meses, en que se tienen que realizar obras tan amplias como ese corredor de Palenque, que a cómo están las cosas estará listo en 2009, cosa que sucederá igual con la vía rápida a la costa del estado.
¿Cuándo van a adelgazar a la burocracia federal?
Ya no hay paternalismo sindical y el gobierno ya no busca el clientelismo verde ¿Entonces para qué tan gordo animal?
Y es que la misma “sensación política” se percibe en entidades como Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco, según informes recabados éste fin de semana a compas de esos lares. En la última entidad de Granier Melo ya dentro de la estructura gubernamental señalan –molestos por las condiciones que presenta la entidad luego de sus inundaciones y perdidas por 40 mil millones de pesos- que como el año pasado, el gobierno federal demorará las partidas incluso hasta el mes de abril, y hubo programas –no dudamos que ese mismo fenómeno se registrara en Chiapas- y proyectos asistenciales cuyos recursos fueron entregados pasando junio del año pasado.
Y luego no quieren que la banda piense mal.
Pero bueno, los gobernantes no se pueden pelear con Calderón, pero no se vale que asista a nuestras entidades a robar cámara y no cumplir en tiempo y forma –porque la buena onda no esta en los actos, sino en la manera de realizarlos, primo, dice Hilbran-, para colgarse los triunfos.
Sí, van a llegar esos recursos, pero la demora se multiplica en el trabajo que no inicia, en los ingresos que no llegan a la mesa de miles de trabajadores de la construcción; eso no lo ignoran los analistas financieros del presidente, y más para con una entidad con las características sociales de la nuestra.
Eso es lo que motiva a cuestionar ¿qué se gana con la demora?
¿Stress, resentimiento social: qué?
A lo mejor jinetean la paga en New York, digo, no para que se la embolsen, sino para que sea más, pues no creo que éstos gobiernos del cambio al azul, se parezcan a los priistas que jugaban de lo lindo con las mesas de dinero, en bancos nacionales como extranjeros.
Y si es así, pues siguen jodidos todos nosotros con estos gobernantes que prometen y no cumplen.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
