Tribuna Sierra

Por Víctor Hugo Roblero Hernández
MARCOS ABANDONA LA SELVA; BUSCA LA SIERRA MADRE DE CHIAPAS
Motozintla, Chiapas.- Luego de permanecer y de vivir en un serio conflicto en las montañas del sureste mexicano, Marcos toma la decisión de abandonar la selva; desde el conflicto de I984 con la aparición del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), Marcos que no participo directamente en el conflicto armado pero si supo del movimiento armado y que por cierto se entero que muchos de sus hermanos de raza se vieron involucrados en la lucha armada y que varios murieron.
Marcos este mes, decidió tomar otro camino y opto por dejar a sus hermanos que habitan la selva lacandona y buscar otro destino debido a la pobreza extrema que se vive al interior de la selva donde con coraje ve correr el tiempo y no hay progreso en su gente, por lo que la madrugada del I5 de diciembre y después de que le comentara a los más cercanos de su raza la decisión, Marcos abandono la selva desde las 4 de la madrugada y con ese frio invernal, tomo sus pocas pertenencias e inicio su recorrido con rumbo a un nuevo encuentro a seguir su lucha por la existencia, se dirigió caminando hasta llegar a la carretera asfaltada en donde uno de sus paisanos que vendía verduras, dijo que lo llevaría a San Cristóbal de las Casas, la tierra del Tatic Samuel Ruiz. Marcos con la cabeza baja y con la tristeza reflejado en sus ojos por el abandono y tener que dejar a su raza por la pobreza extrema.
Marcos luego que lo dejaran cerca de la central de abastos, se dirigió hacia la terminal para abordar un camión que lo llevaría a Comitán Chiapas, para de ahí abordar otro camión hacia la Frontera con Guatemala C.A. recordando todas y cada una de las vivencias en la selva chiapaneca, marcos decidió ahí en la frontera, caminar hacia la Sierra Madre de Chiapas, que igual vive en condiciones de pobreza extrema y olvidada por los gobiernos tanto federal, estatal y municipal; en frontera Comalapa le dijeron que tomara una urban de la Etnia Mocho que lo llevaría a la ciudad de Motozintla, Chiapas. Tres días de camino y con poco descanso, Marcos pregunto a la gente del lugar por el pueblo de Siltepec ya que de ahí saldría a Honduras y Costa Rica pasando por Buenos Aires y la otra ruta que Marcos buscaba era hacia Belisario Domínguez, que por cierto le comentaron que por ahí estaría cerca de Jamaica, las Malvinas, Nueva España, Belén, Nueva Francia y otras fincas cafetaleras de la región.
Marcos entre la tristeza de su corazón, tomo con toda seguridad y haciéndole caso a su corazón, tomo un carro que lo llevo a Belisario Domínguez, que por cierto dijo: Que bueno fue no traer armas, lo único que trajo consigo fue un machete de los llamados (Acapulco) porque sino en que lio se hubiese metido ya que el ejército mexicano está instalando un campamento entre Belisario Domínguez y Huixtla, cerca de la comunidad de 20 de noviembre municipio de Motozintla, en donde desde hace días mantienen un puesto de revisión con la aplicación de la ley de armas y explosivos, dijo marcos, “vaya suerte que traigo” debido a que no conoce los caminos de la Sierra Madre de Chiapas.
Marcos, antes y estando en la colonia de Belisario Domínguez, pensó en un momento dirigirse a la finca Hamburgo que por cierto y para su mala suerte no encontró trabajo, ya que el poco dinero que traía se le agotaba muy pronto y era necesario buscar más dinero para tratar de lograr el objetivo que lo llevo a abandonar la selva chiapaneca, aunque tenía la esperanza de encontrar trabajo y su fe que el Tatic Don Samuel Ruiz le había heredado, le dieron fuerzas para continuar el largo camino en busca de mejor destino para él y de su familia, Marcos no tardo mucho y con la fe por delante llego a la finca del prado localizada a unos 20 minutos de Belisario Domínguez, en donde por cierto el dueño de la finca lo recibió con gusto ofreciéndole agua, comida y un techo donde podría descansar ,Marcos le conto la historia desde que salió de la selva hasta encontrar esta bella y prospera finca.
Marcos, después de comer sus sagrados alimentos que el dueño de la finca del prado le proporciono, y luego de descansar toda la tarde y noche, por cierto la época de la cosecha del aromático café es en octubre, noviembre y diciembre. Marcos contento, inicio su jornada de trabajo desde las cinco de la mañana, con la habilidad en las manos corta cerca de 6 (octavos) o sea saca una caja y media de café que lo carga hasta donde está la despulpadora cerca del rio y de ahí hacia los patios de secado, Marcos ahora convive con varios trabajadores que acuden año tras año a la finca al corte del café. Por cierto también si no fuese por las manos de gente de los altos, de la sierra y principalmente de mano de obra de guatemaltecos, la producción se perdería al no tener quien la coseche, y por la situación caótica del país este trabajo es un aliciente para mover la economía de la región chiapaneca y una esperanza para Marcos para regresar con dinero y volver con su familia. Marcos pretende quedarse a trabajar toda la temporada que dure la cosecha, cabe señalar; que es bien tratado por el dueño de la finca el Prof. Raquel Soto. Al igual que trata todos los trabajadores que llegan todos los años, Marcos no convoco a los medios internacionales y nacionales menos estatales de su abandono de la selva de Chiapas, debido a que no le gusta el protagonismo y el único que supo de la salida de la selva, de Marcos fue el Prof. Raquel Soto, por lo que en exclusiva les enviamos esta pequeña historia de Marcos, que por cierto a sabiendas que habrán de enterarse sus familiares y paisanos y a sus hermanos de raza, aprovecha la ocasión para enviarles saludos y les dice que no tengan pena que está trabajando y ahorrando y que sobre todo, dice que lo tratan como ser humano y que continuara luchando para sacar adelante a sus hijos y a su esposa María Etzin a quien según dijo en entrevista que la recuerda y la extraña mucho, pero por la maldita necesidad los tiene que abandonar.

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