El control ridículo sobre la venta legal de fentanilo en México está provocando una severa crisis en la salud de miles de personas. Gracias a la brillante idea del ex presidente López Obrador quién propuso la prohibición del fentanilo medicinal para frenar el tráfico de fentanilo ilícito, resulta inocente pensar que la sobrerregulación del fentanilo de uso médico en México pueda modificar las tendencias del mercado negro”.
Existe una distinción sobre el fentanilo lícito e ilícito. El ilícito se produce en laboratorios clandestinos; se comercia ilegalmente en presentaciones no farmacéuticas e implica comercio de sustancias similares al fentanilo. El fentanilo lícito sigue altos estándares de calidad, es producido por laboratorios farmacéuticos con protocolos clínicos, supervisado por autoridades sanitarias nacionales e internacionales. Se usa bajo supervisión médica: como anestesia en procedimientos quirúrgicos; en terapia intensiva; para tratar dolor severo, en enfermos de cáncer o en cuidados paliativos.
El fentanilo en México es un fármaco incluido como analgésico en el Cuadro Básico y Catálogo de Medicamentos del sistema de salud junto con el ibuprofeno. Pero también está clasificado como estupefaciente en la Ley General de Salud. Su uso lícito está sujeto a estrictos controles sanitarios, su uso ilegal se castiga conforme a la legislación penal.
El fentanilo es un opioide sintético clasificado en la Ley General de Salud como un estupefaciente cuyo uso médico es legal y está regulado y vigilado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). El Fentanilo es un fármaco sumamente útil en escenarios clínicos, siendo principalmente empleado en intervenciones quirúrgicas como anestésico y como analgésico para tratar el dolor intenso en diversas condiciones de salud (entre ellas el cáncer o el dolor crónico que es resistente a otro tipo de medicamentos). No obstante, en los últimos años se han presentado casos relacionados con el uso de fentanilo fabricado de manera ilícita que, por la naturaleza de su elaboración clandestina, implica importantes riesgos en la salud de quienes lo consumen.
En Chiapas y particularmente Tapachula existe demasiada preocupación de familiares y pacientes internados en el Hospital Nueva Frontera del IMSS, por ejemplo, en donde llevan de 4 a 6 semanas a la espera de poder ser intervenidos quirúrgicamente, pero debido a la falta de fentanilo se tienen que aplazar y nadie sabe para cuándo. El problema y culpa no es de los directivos, debemos también analizar, es la herencia de las malas decisiones tomadas en su momento por el ex presidente López Obrador, junto con quienes intentó controlar y sacar jugosas ganancias con las empresas farmacéuticas, pero como estas no aceptaron, hoy aquí las consecuencias.
En contraparte la comunidad médica especialista ha expresado preocupación acerca de la falta de fentanilo en los hospitales, lo que ha conllevado a realizar una labor a medias, poniendo en riesgo la salud de los pacientes. Por ejemplo, cancelan cirugías programadas con antelación, cambian de hospital para hacerlas, o las pospusieron hasta que el director del hospital consiguiera el medicamento. Se vieron obligados a pedir prestado fentanilo a colegas a los que les sobró de otro procedimiento quirúrgico. En casos de urgencia, utilizaron otro medicamento, menos efectivo y con mayores efectos indeseables.
REFLECTORES
En el IMSS Chiapas ya empezó el golpeteo mediático en relación a los aspirantes a la dirigencia sindical, el rival a vencer por todas las planillas es Rosy Ortiz quién no se desgasta volteando a ver la crítica carroñera y sobre todo de gente que no tiene valor y que usa seudónimos o perfiles falsos en las redes sociales.
La dirigencia sindical de la sección XIV del IMSS volverá a tener una líder mujer, Rosita de la planilla blanca saldrá victoriosa porque hay mucha gente que la respalda y conoce su trabajo.
PD. Los aspirantes a este cargo que encabezan otras planillas deben hacer campaña de verdad y dejarse de chismes baratos. La política es de tiempos, los tiempos actuales son de las mujeres y además una elección se gana con votos y no con chismes de lavadero o bien con calumnias que solo gente con heces fecales en lugar de cerebro se dedica a orquestar. ¡No acaben su hígado!
Nos leemos en la próxima.
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