Tintero económico

2012: ¿vientos favorables?
Alejandro Villagómez

En esa región del mundo el crecimiento será muy pobre e incluso algunos países del sur europeo ya se encontrarían en recesión. Claramente México no puede aislarse de este comportamiento global y las previsiones en general han enfatizado los riesgos negativos para este 2012.
En un entorno en donde destacan los elementos pesimistas, a veces resulta difícil tratar de rescatar aquellos aspectos positivos, que si bien no necesariamente modifican la tendencia ya descrita, si pueden ayudar a mitigar algunos de sus efectos negativos. Con esto quiero reconocer que cuando escribimos estas notas, generalmente buscamos enfatizar los riesgos negativos y nos olvidamos de destacar los aspectos positivos. Es por eso que en esta ocasión quisiera intentar lo segundo.
Un primer elemento a reconocer es que la dinámica económica mundial al cierre de 2011 resultó más favorable (o menos desfavorable) de lo que se preveía a mediados del año pasado. Que no se mal interprete mi comentario. La situación continúa siendo crítica y la recuperación de la crisis de 2008-09 ha sido muy lenta y frágil, y así continuará en los próximos meses (y posiblemente par de años).
Sin embargo, diversos indicadores macroeconómicos durante los últimos meses del año pasado no resultaron tan negativos como se esperaba. Por ejemplo, el comportamiento del empleo en Estados Unidos mostró cierta sorpresa positiva hacia finales de 2011. La demanda semanal por seguro de desempleo en ese país continuó su descenso, e incluso durante diciembre se colocó a niveles similares observados a mediados de 2008.
De hecho, durante diciembre el empleo no agrícola (ajustado estacionalmente) aumentó en 200 mil puestos de acuerdo a la Oficina de Estadísticas Laborales de ese país, lo que quiere decir que en promedio mensual se crearon 136 mil puestos durante 2011. Esto ha permitido que la tasa de desempleo en Estados Unidos haya caído por debajo de 9%, y sea menor en 1.5 puntos porcentuales respecto a su pico alcanzado durante la reciente recesión.
Otro dato interesante en ese país es el referido a índice PMI o sobre compras manufactureras, el cual aumentó a 53.9 en diciembre. En estos índices, un valor superior a 50 indica que se encuentra en la fase de expansión económica. Claro está que el dato reportado no es el deseable, pero aún así es bueno considerando que el promedio histórico de largo plazo ha sido de 52.7. Hago énfasis en estos indicadores para la economía estadounidense por razones obvias. En la medida que nuestra economía se encuentra estrechamente vinculada con ella, todo lo malo o bueno que le suceda nos termina afectando. Y en este caso, datos positivos para nuestros vecinos son buenas noticias para nosotros.
En México habría que destacar una relativa mayor fortaleza de la demanda interna al cierre del año respecto a lo que se esperaba hace algunos meses. El indicador PMI para nuestra economía y que publica el IMEF cerró en su fase expansiva, tanto en el caso del sector manufacturero como el del no manufacturero.
En general, el crecimiento del PIB para el año en su conjunto se espera sea superior a lo previsto a mediados de 2011. Este dato hay que ubicarlo en el contexto de una desaceleración en las exportaciones, lo que apunta, de nueva cuenta, a un mayor dinamismo de los componentes internos de la demanda agregada. De nuevo, cifras menores a las deseadas, pero mejores a las esperadas, lo cual creo es positivo.
Si bien este comportamiento está aún lejos de lo que requiere nuestra economía, al menos nos permite iniciar este 2012 en una posición más favorable o menos desfavorable respecto a lo que suponíamos a mediados del año pasado. Pero como he señalado, los riesgos negativos siguen aún dominando el escenario y habrá que esperar en particular a ver qué sucede con el problema europeo.
El año ha iniciado con una relativa calma en los mercados financieros, pero se acerca el momento de discusiones y decisiones claves para la Unión Europea, por lo que en cualquier momento pueden regresar las turbulencias a los mercados. También se mantienen latentes otros problemas que aún no han sido resueltos, y algunos que preocupan más están asociados al comportamiento interno de la economía china. De todos modos, por el momento, las probabilidades de una recesión generalizada han disminuido de manera importante y es necesario reconocer que ésta es una buena noticia. Pero el año está apenas iniciando y nos esperan meses complicados por delante.

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