Serpientes y Escaleras

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Manlio y los “niños héroes”

Salvador García Soto

Un grupo de diputados priístas que se opone a la “ley Beltrones” se reunió la semana pasada y acordó cuestionar esa iniciativa petrolera porque, según ellos, es ambigua y abre la puerta a los contratos de riesgo

Instalados en la línea del equilibrismo político, autoproclamados defensores del “centro” en la polarizada discusión de la reforma energética, los congresistas del PRI no sólo buscan aprovechar las diferencias entre el gobierno-PAN y el PRD para colar la mayoría de sus propuestas de cambios a Pemex; también calculan obtener de su posición de “justo medio”, rentables ganancias políticas como “oposición responsable y propositiva” que capitalizarán en la carrera por 2009.
Pero para convencer hacia fuera, los priístas aún tienen que resolver sus diferencias internas. Porque no todos en el viejo partido están de acuerdo con la propuesta que, hace dos semanas, presentó el PRI como suya, en voz del senador Manlio Fabio Beltrones. Un grupo de diputados que se opone a la que algunos llaman “ley Beltrones” se reunió la semana pasada y acordó, entre otras cosas, cuestionar esa iniciativa porque, según ellos, es ambigua y abre la puerta a los contratos de riesgo.

Se trata de 16 legisladores federales que, por su rebeldía y determinación, ya son llamados dentro de la bancada priísta “los niños héroes”. Pugnan, entre otras cosas, por la transparencia en Pemex y porque la iniciativa incluya el tema del sindicato petrolero y sus finanzas. Entre los integrantes visibles del disidente grupo están el diputado Carlos Rojas, a quien algunos ubican como la cabeza del bloque, aunque también Beatriz Pagés, Héctor Hugo Olivares, Fernando Moctezuma y Roberto Badillo.

Aunque son minoría, esos priístas se negaron a firmar la iniciativa que presentó Beltrones el 23 de julio. En el caso de Rojas, si bien encabeza una parte de los opositores internos, al final él sí firmó la iniciativa energética del PRI —igual que 90 diputados y 33 senadores—, porque Manlio aceptó incluir en la propuesta dos planteamientos del ex titular de Sedesol: la transparencia en Pemex y la Ley de Transferencia y Transición Energética.

Rojas pidió incluir la obligación de hacer públicos todos los contratos con Petróleos Mexicanos y presentarlos por internet, además de una fiscalización más rigurosa por parte de la Auditoría Superior de la Federación a la paraestatal.

Pero los otros 15 “niños héroes” no firmaron las propuestas del PRI. Públicamente, Manlio dijo que los que no la habían signado eran algunos que “estaban de vacaciones”; pero fuerte y quedito personajes como Beatriz Pagés aseguran que ella estaba en la ciudad; simplemente no se le invitó.

Ese pequeño grupo ha logrado meter ruido en la bancada priísta de San Lázaro, al grado de que la semana pasada hubo una reunión para explicarles a los legisladores los alcances de las iniciativas que presentó el PRI en materia energética. Las dudas surgieron cuando se planteó que, tal como está redactada, la propuesta priísta podría permitir los “contratos de riesgo”, figura que permitiría a la paraestatal asociarse con empresas privadas y pagarles ganancias por la actividad que realicen. Se acordó en la reunión que se haría una revisión “exhaustiva” de las iniciativas para cerrar cualquier posibilidad a esas figuras.

Recién desempacado de su viaje en un crucero por las aguas del Mediterráneo, Beltrones se abocará a “cabildear” su iniciativa dentro y fuera de su partido para cerrar cualquier confrontación interna y garantizar que la propuesta prospere en las negociaciones con el gobierno, el PAN y el PRD. El sonorense está convencido de que es viable que el presidente Calderón y los panistas acepten modificar su iniciativa para incluir los planteamientos del PRI y lograr la aprobación de la reforma en septiembre.

El tema que más ruido mete a los priístas es el del sindicato petrolero, ausente de la propuesta formal del viejo partido. El grupo de los “niños héroes” sí apoya la idea de legislar sobre transparencia y democratización en la organización que encabeza Carlos Romero Deschamps. También los perredistas traen esa propuesta y es posible que confluyan en ella los priístas inconformes y los congresistas del sol azteca.

Pero ni Beltrones ni Beatriz Paredes, Emilio Gamboa o los gobernadores quieren abrirse un frente con el poderoso y corrupto sindicato de Romero Deschamps y prefieren hacerse de la vista gorda. Y para muestra, un botón: en reunión plenaria de los diputados tricolores, a celebrarse en Ixtapan de la Sal el 20 y 21 de agosto, los encargados de exponer la iniciativa energética del partido son los diputados Asunción Orihuela y Ricardo Aldana, nada menos que el tesorero del sindicato petrolero.

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