En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, la Secretaría de Salud estatal exhorta a la población a donar sangre de manera altruista y voluntaria, pues cada unidad de sangre extraída sirve para salvar la vida de tres personas.
En el estado de Chiapas el proceso de donación de sangre es altamente seguro debido a que se utiliza equipo y material estéril y desechable, y se realizan pruebas serológicas a todas las unidades de sangre para descartar enfermedades transmisibles por vía sanguínea.
La entidad cuenta con nueve bancos de sangre, que están ubicados en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Comitán, Palenque, Villaflores, Pichucalco, Yajalón, Tonalá y Tapachula, los cuales próximamente estarán enlazados en una red de servicios a través del Banco Estatal de Sangre “Domingo Chanona Rodríguez”, que está por inaugurarse.
El jefe del Centro Estatal de Transfusión Sanguínea, Julio César Vera Vázquez, resaltó que en los nueve bancos de sangre se brindan servicios de calidad con equipos de alta tecnología, obteniendo actualmente 19 mil unidades de sangre al año.
Señaló que es necesario que la población tome conciencia sobre la importancia de la donación de sangre, pues generalmente ésta se da por reposición, es decir, cuando los familiares de un paciente aportan su sangre para llevar a cabo eventos quirúrgicos o urgencias.
Cabe destacar que en el caso especifico de las mujeres, sólo podrán donar sangre tres veces al año y para hacerlo no deben encontrarse en etapas de lactancia, embarazo o durante su periodo menstrual; mientras que los hombres podrán donar cuatro veces al año.
Así también, quienes deseen donar de manera voluntaria no deben estar desvelados, pero sí tener seis horas de ayuno, acudir con una identificación oficial, pesar más de 50 kilos, tener entre 18 y 65 años de edad, estar clínicamente y sentirse sanos, no haber ingerido bebidas alcohólicas 72 horas antes y no haber hecho ejercicio pesado.
Vera Vázquez mencionó que los estándares de calidad del proceso de donación de sangre consiste en varios filtros, el primero de ellos es la concientización a través de una plática donde se expone al posible donante el proceso a seguir, subrayando que siempre se utiliza material nuevo y desechable, lo que elimina la posibilidad de contagio de enfermedades.
Luego pasa por un trabajo social donde en un sistema se recaban todos los datos de la credencial de elector y se compara con los datos que se tienen en la base de datos con que cuenta el Banco de Sangre, para detectar si la persona ya había donado antes y si ya se le han aplicado estudios para descartar alguna infección.
El tercer filtro es un médico de selección que se encarga de realizar un cuestionario específico al donante para descartar factores de riesgo, así como checar que físicamente sea apto.
Después pasa por un proceso donde le extraen dos pequeñas porciones de sangre para determinar si efectivamente está calificado para donar, utilizando una porción para precisar el grupo sanguíneo, su nivel de hemoglobina, y la otra porción es para el análisis serológico para descartar enfermedades como VIH, sífilis, chagas, hepatitis C o B y bruselas; después de ser valorado se procede a la extracción de 450 mililitros de sangre.
Tras cumplir con estos estándares de calidad, se certifica y se prepara para que la sangre pueda ser utilizada.
Por último, aclaró que la donación de sangre no aumenta de peso ni causa daños a la salud, y se recomienda que después de extraer sangre a los donantes, no manejen maquinaria pesada, no ingieran bebidas alcohólicas o realicen ejercicio excesivo en el lapso de 24 horas, mientras que el organismo compensa la pérdida de volumen de sangre. ASICh
