Resalta rector de UNICACH importancia de licenciatura en Historia

El estudio de los acontecimientos del pasado cobran relevancia para la compresión del presente afirmó el rector de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), Roberto Domínguez Castellanos durante el inicio del Congreso Nacional Estado-Nación en México: Independencia y Revolución.
Para la universidad –aseguró- esta materia es importante, por lo que el programa educativo de la licenciatura en Historia se ha fortalecido y recientemente obtuvo su acreditación y además se aprobó la apertura de la maestría en Historia, en coordinación con la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH).

Durante la apertura del Congreso Nacional, la trascendencia social e histórica de la Revolución Mexicana, con sus consecuencias que perduran fue la temática sobre la que el investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Felipe Arturo Ávila dictó una conferencia magistral a los participantes.

En el evento organizado por la licenciatura en Historia de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) y el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CONECULTA), dijo que aunque investigadores opinan que el llamado a las armas de 1910 no debe ser catalogado como una revolución, por las transformaciones que ese movimiento provocó en la vida nacional considera que “sí fue una efectiva revolución social”

Ante académicos, universitarios y funcionarios del sector educativo señaló que la Revolución Mexicana fue un movimiento de provocó una profunda transformación de las estructuras políticas porfirianas, que adquirió dimensión nacional, que surgió desde las bases e impulsó un nuevo proyecto de Nación, características a las que debe su trascendencia histórica.

Derivado del movimiento revolucionario surge –comentó- un nuevo Estado cuyo régimen vigente, retoma parte esencial del capitalismo tradicional y algunos aspectos del socialismo; en el sector agrario también se impone un nuevo modelo, que permite una amplia distribución de la propiedad y la educación se universalizó.

El historiador consideró en la víspera del Centenario de la Revolución Mexicana, que “la ideología original sostenida, defendida por los gobiernos surgidos de la revolución se fue haciendo una ideología cada vez más hueca, demagógica, alejada de la sociedad”.

Ávila opinó que la Revolución Mexicana es patrimonio de los mexicanos, que debe convocar a la reflexión colectiva acerca de los pendientes que existen como Nación y a reforzar los vínculos de identidad. ASICh

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