Reprueba iglesia los matrimonio gay

Alberto Ruiz /ASICh

Tras hacerse pública la legalización de los matrimonios gays en el país, ha despertado polémica en diferentes sectores de la población siendo la iglesia la que repruebe rotundamente esta puesta en marcha.
Martin Córdoba presbítero de la parroquia Santo Domingo de Guzmán en Cintalapa, dejo en claro que como persona respeta la decisión de quienes han decidido vivir de esta manera.
Pero, añadió que como sacerdote tienen características morales acercadas a la palabra de Dios y de acuerdo a eso, el modelo de familia tradicional que ahora le están llamando en realidad no sabe si le debería de llamar así porque no hay otros modelos de familia.
“Ahora se entiende como familia cuando dos personas del mismo sexo pueden convivir de esa manera, en este sentido y en algunas cosas diferimos en la opinión de muchos y no quisiera con mi comentario hacer sentir mal ni a los homosexuales ni a las lesbianas, ni tampoco que crean que la iglesia los excluye, si no al contrario, tienen un lugar especial dentro de la misma”, dijo el presbítero.
Menciono que adentrándose a la palabra de Dios, se sabe que el modelo de familia es entre la unión de un hombre y una mujer, “ya lo dice la misma biblia”, remarco “dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse a su esposa, que serán los dos una sola cosa” siendo ese el único modelo de familia que conocemos.
Hizo hincapié en que al unirse dos personas del mismo sexo, por lógica no pueden procrear y tendrán que adoptar, por ende la familia y los hijos vienen de la unión de un hombre y una mujer, ya sea por amor o no, pero de tal manera que las consecuencias son los hijos, los frutos de la realidad, lo demás se tendrá que acomodarse para que se le pueda llamar familia y aunque nosotros no aceptemos esas nuevas leyes, las respetamos, al igual que el criterio y la libertad de los demás.
Refirió a que tendremos que imaginarnos la situación de este otro tipo de familia, que al adoptar a un niño o niña, vera a dos hombres o a dos mujeres en el hogar y seguro que habrá un reacomodo psicológico que traerá serias afectaciones a esos infantes y sin duda la iglesia ve eso como una pérdida de valores. ASICh

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