Punto de vista

Mario Tassías

La psicóloga Claudia Liliana Sosa Chanona, envió al correo un tema que por ser universal, nos compete a todos. Es cercano a las vibraciones del alma. Tiene que ver con el corazón. Con el razonamiento. Por cuestiones de espacio. Me he permitido, hacer una síntesis.
María y Eduardo tuvieron un noviazgo durante cuatro años, que acabó cuando terminaron la carrera. Fue como si hubieran agotado los temas de conversación que tenían en la universidad. Entraron en competencia profesional. Marcaron territorios incompatibles. Eduardo confesó que cuando su noviazgo le reclamaba mayor responsabilidad, tuvo miedo de continuar. Necesitaba tiempo para saber si María era la mujer para pasar el “resto de su vida”.

Su caso, es el de las parejas que huyen incluso cuando ya tienen preparaciones para boda. El amor no solo es ‘sentir bonito’ frente a la pareja. Tampoco significa: ‘estar de acuerdo en todo’. Cuando se ama, hay un compromiso moral de aceptar positiva e incondicionalmente. Que decía Rilke.

Cuando se sueña con encontrar al príncipe azul o a la súper-mujer, tendríamos que plantearnos si no estamos un poco locos. Un mundo ideal se da en las letras o en las telenovelas.
En la realidad otras son las circunstancias.

Martha Celia Herrera, psicoterapeuta del Centro de Interdisciplinas Conductuales, asegura que las mujeres conservan la expectativa de encontrar a un hombre maduro, productivo, estable, rico, inteligente, paternal. Que cambie pañales, que las acompañe al pediatra, que prepare papillas, que sea una excelente pareja. Que externe sus emociones, que no pida relaciones intimas cuando ella está indispuesta. Que sea empático.

Ellos, buscan a la mujer: productiva, inteligente, excelente anfitriona, que desee uno o dos hijos cuando él lo decida. Que no pida dinero. Que sea autosuficiente, independiente y autónoma. Que colabore en la economía familiar. Que cuide a los niños. Que lave, planche, cocine y tenga arreglada la casa. Que cuide su apariencia. Que sea vea sexy, etc.

Herrera dice que la revolución sexual rompió el equilibrio entre el papel que correspondía a los hombres y al de las mujeres. Los varones se asustan frente a las mujeres que compiten con ellos, esa amenaza se extiende al campo sentimental, asegura la especialista.

Muchos no son capaces de expresar lo que esperan. En la vida nada es gratuito. Las circunstancias actuales son diferentes. La vida no alcanza para moldearnos según nuestras metas y proyectos.

Anhelar un príncipe azul o una súper mujer junto a nosotros puede convertirse en un obstáculo para ser felices al lado de un humano de carne y hueso, con potencialidades y miserias. Que, necesita comprensión para perfeccionarse.

La doctora Herrera concluye que, mientras estudian licenciaturas, maestrías y doctorados. Hombres y mujeres no se dan tiempo para ‘habilitarse en pareja’, para hablar de sí mismos. Se reservan y cuando cumplen 30 años o más deciden tener un compañero(a). Suponen que, como por arte de magia, contarán con destrezas que no desarrollaron.

Para relacionarse con otra persona hay que estar dispuesto a negociar. A manejar enojos, a discutir.

Aunque existan puntos divergentes, es posible conseguir objetivos que satisfagan a los dos, dice la doctora. Pero eso cuesta. Aprendemos a amar cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.

El problema radica en comprometerse a entablar la lucha por lograrlo. Cada día son más las mujeres y hombres, profesionistas, independientes, inteligentes y de éxito, que ven pasar los años sin encontrar pareja. Se les dificulta encontrar personas en sus mismas circunstancias. Hay quienes en un rasgo de soberbia, dicen no necesitar a nadie a su lado.

La soledad no es exclusiva de personas solteras. Hay hombres y mujeres que rodeadas de gente se sientes solas y padecen carencias afectivas.

El amor es como una mariposa. Mientras más lo persigues más te evade. Si lo dejas volar, podría regresar. El amor puede hacerte feliz, pero muchas veces duele. El amor no es convertirse en la ‘persona perfecta’. Es encontrar a quien te ayude a ser la mejor persona que puedas ser.

Nunca toques una vida si pretendes romper un corazón, dice la sabia popular. Lo más cruel es dejar que se enamoren de ti cuando no tienes la intención de corresponder. El amor no es ‘tu culpa’. El amor es libertad. La monotonía se desintegra con pasión, imaginación, comunicación y mucho respeto. El amor es respeto mutuo. Hay que buscar el amor pero no empeñarse en encontrar a alguien perfecto, basta con alguien a quien amar.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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