Mario Tassías
Bajo el lema ¡Diga no! Al control de las transnacionales sobre la agricultura y la alimentación. Unámonos por los derechos de los campesinos. La Vía Campesina se moviliza para la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, organizada por el presidente boliviano Evo Morales en Cochabamba, Bolivia, del 19 al 22 de abril. Campesinas y campesinos de Asia, África, Europa y América participarán en este evento para contribuir a la construcción de un nuevo frente internacional de lucha contra el cambio climático.
Si alguien conoce la tierra es quien la trabaja. Y la preocupación es por la falta de compromiso de la mayoría de los gobiernos, sobre todos de los países industrializados, para intentar realmente resolver el problema. La creación de un nuevo mercado de carbono, la invención del “derecho a contaminar”, la expansión de las semillas genéticamente modificadas para resistir al cambio climático o el desarrollo de las plantaciones de agro combustibles industriales no podrán evitar el desastre climático.
Boaventura Monjane e Isabelle Delforge, al darnos cuenta de los eventos que se celebrarán a partir del próximo lunes en Cochabamba, indican que “sólo un cambio radical en los hábitos de producción y consumo nos llevará a un estilo de vida más sostenible. La Vía Campesina espera que la reunión de Cochabamba marque las líneas que creen una política internacional dirigida a la justicia climática”.
El movimiento de campesinos organizará varios eventos: “Tierra, el Territorio y Cambio Climático” y “La agricultura sostenible enfría la Tierra”. Además, el movimiento participará activamente en el grupo de trabajo 17 “Agricultura y Soberanía Alimentaria”, creado por los organizadores de la conferencia.
La Vía Campesina es un movimiento internacional de campesinos y campesinas, pequeños y medianos productores, mujeres rurales, indígenas, gente sin tierra, jóvenes rurales y trabajadores agrícolas. Que defienden los valores y los intereses básicos de los miembros de la organización. Concurren en un movimiento autónomo, plural, multicultural, independiente, sin ninguna afiliación política, económica o de otro tipo. Las 148 organizaciones que forman la Vía Campesina provienen de 69 países de Asia, África, Europa y el continente Americano.
Fue creada en mayo de 1993, año en el que también se llevó a cabo la primera conferencia de La Vía Campesina en Mons, Bélgica, donde fue constituida como una organización mundial, siendo definidas sus primeras pautas estratégicas y su estructura. La Segunda Conferencia Internacional tuvo lugar en Tlaxcala, México, en abril de 1996; la tercera en 2000 en Bangalore, India y la cuarta en 2004 en Sao Paolo, Brasil.
El objetivo de esta organización es “desarrollar la solidaridad, la unidad en la diversidad entre las organizaciones miembros para promover las relaciones económicas de igualdad, de paridad de género, de justicia social, la preservación y conquista de la tierra, del agua, de las semillas y otros recursos naturales; la soberanía alimentaria; la producción agrícola sostenible y una igualdad basada en la producción a pequeña y mediana escala.
La Vía Campesina promueve un modelo campesino basado en la agricultura y en la producción sustentable, con recursos locales, en armonía con la cultura y las tradiciones locales. Los productores y las productoras usan la experiencia acumulada y el conocimiento de sus recursos, obtienen la óptima cantidad y la mejor calidad de alimentos con muy pocos insumos externos. Producen principalmente para consumo familiar, para la venta en los mercados locales y naciones, y el excedente a los mercados solidarios.
Para globalizar la lucha contra la injusticia y el neoliberalismo en todo el mundo, La Vía Campesina ha establecido dos fechas importantes: 1. El 17 de abril: el día internacional de la lucha campesina. Organizaciones alrededor del mundo conmemoran el asesinato de 19 campesinos por su lucha por la tierra en El dorado dos Carajas, Brasil, en 1996 y 2. El 10 de septiembre: el día internacional de lucha contra la Organización Mundial del Comercio. Ese mismo día en el 2003, Mr. Lee Kyun Hae, un campesino coreano, se inmoló durante una protesta masiva en contra de la OMC en Cancún, México. Mientras moría sostenía una bandera que decía: “La OMC mata a los campesinos”.
