Cosme Vázquez /ASICh
A 32 años de la actividad el Chichón, que se cumplirá el 28 de este mes, sigue siendo cambiente el sistema acuífero en ese coloso frenta a la actividad del mismo, sostuvo la directora del Centro de Investigación en Gestión y Riesgo Cambio Climático de la UNICACH, Silvia Ramos Hernández.
Por ello se lleva un muestreo de las fuentes termales, para observar los cambios; el año pasado cuando hubo mucha humedad, debido a las lluvias que se presentaron en la zona Norte, se tuvieron algunos cambios, pero ahora está en estado de normalidad.
Ante la dinámica de actividades propias de volcanes, en Chiapas se cuenta con tres estaciones sismicas en el Tacaná y otras tres en el Volcán Chichón, donde se está monitoreando.
En tanto, sostuvo que para alertar sobre sismos, los equipos responderían en un momento dado en las estaciones de Tapachula, Pijijiapan, Tuxtla y Comitán.
Asimismo, se tiene un proyecto en gestión para poder ampliar más las estaciones de monitoreo sismico en el estado, sobre todo que se tienen muchas fallas activas en la geografía de Chiapas.
Destacó que en la UNICACH se tiene una gran fortaleza no solo por haber creado el Centro de Monitoreo, sino también por las capacidades locales. Tenemos que crear nuevos profesionistas que se incorporen en el corto plazo a estudiar estos fenómenos, y también preparar a las comunidades.
La ampliación de estaciones sismicas podría ser en la zona Norte del estado, aunque en cuanto a registro es la región que menos eventualidades registradas se tenga, pero eso no significa que no sea importante ahí el estudio.
Ramos Hernández dijo que se le apuesta a poder contar con el doble de las estaciones que actualmente se tienen, para llegar a 24. Así habría en la región Norte, Selva, la depresión Central y Altos.
Con la experiencia que se tiene para contar con estaciones sismicas, en tres años se podría tener consolidado el proyecto de ampliación, sobre todo que el equipamiento es más accesible y las universidad debe participar fuertemente en la gestión. ASICh
