Por Rosalino Ortiz
SE CALIENTAN LAS CANDIDATURAS
Poco a poco, los partidos políticos con registro en Chiapas, bien sea solos o en alianzas, ya definen a sus candidatos rumbo a las elecciones del 7 de octubre de este año. Con el propósito de mostrar democracia, aunque no muy convincente en cuanto a los métodos empleados, primero fueron a una elección interna para decidir finalmente quiénes serán las personas que los representen, en busca de 118 alcaldías y las 24 diputaciones locales.
Al principio, algunos personajes se mostraron cautelosos o con recato para no caer en posibles violaciones a los mandatos del Instituto Estatal Electoral (IEE), en tanto otros, más abiertos, más audaces o más confiados, iniciaron desde hace unos meses la carrera, utilizando fórmulas que por su ambigüedad, les permitían hacerlo. El reparto de apoyos, especialmente despensas, fue y ha sido una buena estrategia y que no tiene otra finalidad que la de atraer y asegurar adeptos.
Pero retomemos la historia. Ahora ya están más abiertos porque casi la mayoría ya superó el primer paso, que fueron las elecciones internas, desde el momento en que cada una de las dirigencias de los partidos contendientes ha dicho: estos son mis gallos para las alcaldías, y estos son mis candidatos para las diputaciones. Ya está por hacerlo Acción Nacional y así puede suceder con el Revolucionario Institucional. Falta aún la decisión final del Partido de la Revolución Democrática, que aún no se define, al menos en el municipio de Tapachula.
Tapachula, la población más grande la Costa de Chiapas, por su calidad de fronteriza y la segunda en importancia estatal después de la capital Tuxtla Gutiérrez, por obvias razones es una de más disputadas o de las más “peleadas”. Por eso, mucha gente sigue de cerca los procesos electorales, pero también porque son abundantes los intereses políticos y económicos que están en juego. Más ahora en que los compromisos llegan hasta el orden federal, debido más que nada a las contingencias que se han registrado en la zona y que arrastran un sinnúmero de cuestiones “que todos quieren atender”.
Y dentro de esa gama de disputas (dije disputas) y luego de las ya famosas “elecciones internas”, dizque democráticas, empezó a aclararse el panorama cuando los partidos ya están por dar a conocer los resultados de las encuestas, que fueron las fórmulas utilizadas para saber quién era la persona que reunía los requisitos solicitados, que contaba con los atributos necesarios, o quién tenía el perfil para representar a x partido en las contiendas de octubre próximo.
Así las cosas, al menos para la presidencia municipal de Tapachula ya empiezan a contarse quiénes serán los posibles candidatos, “para gusto de unos y para enojo de otros”, como dice mi amigo Mario de la Cruz Pérez. Acción Nacional, por ejemplo, en alianza con el Partido Nueva Alianza, tiene como posible a Adolfo Zamora Cruz, en tanto el Revolucionario Institucional hizo a un lado la solicitud previa de Carlos Pano Becerra (otro que luchó por la interna) y está ya en un tris de decisión a favor de Ezequiel “Cheque” Orduña Morga, quien acaba de “destaparse” ante los medios apenas la mañana de este lunes como el que puntea.
No se puede decir lo mismo del Partido de la Revolución Democrática, ya que al interior de éste se han trenzado en una tenaz lucha en la que, hasta ayer, la incertidumbre era la principal figura entre los militantes, debido a que no saben con quién ir, pues tanto el constructor Carlos Díaz Saldaña como el legislador Martiniano Reyes Palacios, dicen ser (cada quien) el elegido por los dioses y con esa bandera han caminado desde hace ya varios días, evidenciando que allí no hubo reglas precampañeras como tampoco autoridad que los meta en cintura o por lo menos, que los regule.
Como puede verse, prácticamente ya hay dos aspirantes a la alcaldía de Tapachula: Adolfo Zamora Cruz y Ezequiel Orduña Morga. Falta un tercero (el perredista) y después el “chiquititero”, al menos que éstos decidan aliarse con algunos de los grandes para que puedan alcanzar una buena posición. No cabe duda, están calientes por llegar a palacio, no en plan de visita, sino en plan de autoridades municipales. Vamos a ver quién de ellos suma, o también quién por el contrario, hace restas. Asimismo, por el lado del PRI aún pueden haber negros nubarrones, ya que Pano Becerra podría no quedar satisfecho con la decisión priísta, al menos que lo convenzan, lo que se ve difícil.
