EN CONCRETO

Víctor M. Cruz Roque

Pues sí, el hedor que emana de las campañas electorales han acentuado en los ciudadanos la percepción de que no es una competencia política, sino un tiradero descomunal de estiércol donde el que resulta manos manchado es el ganador. O lo que es igual, el más manchado de caca tiene que resignarse a la derrota.En este período en que han surgido novedosos conceptos para describir el desarrollo democrático del país, nos resulta familiar hablar de “transición” y “cambio”, pero da la impresión que aún no encontramos las fórmulas adecuadas para priorizar la propuestas por encima de los escarnios y los ataques virulentos, como si estos últimos fueran elementos esenciales para alcanzar la victoria. Y desgraciadamente es así.
Bástenos desdoblar la página del pasado reciente, en el proceso electoral federal para la sucesión en la Presidencia de la República, para darnos cuenta que lo sucedido fue una verdadera campaña de intimidación, inhibición y acoso a la libre y soberana voluntad de los ciudadanos para elegir a sus gobernantes. Y los francotiradores se ubicaron en todos los bandos y en todas las posiciones, ofreciendo un espectáculo para elegir al más jodón y chingaquedito.
De eso está hecha la democracia a la mexicana, de la chunga y el chiste para desnudar y exhibir al adversario, y hasta para hacerle saber quienes son sus verdaderos padres o hacia dónde mantiene su inclinación sexual. “Métete de candidato y te diré de qué pata cogeas”, agregaríamos nosotros En Concreto.
Para visualizar exactamente en donde radica parte de esa cancerosa práctica, hemos de decir que son los medios de comunicación quienes, a falta de una legislación adecuada y en aras de preservar la llamada “libertad de expresión”, los que alimentan el morbo mediante la difusión precisamente de esos contenidos prosaicos y degenerativos para la cultura política verdaderamente democrática.

Velasco: campañas
de propuestas.
Por eso resulta importante el planteamiento que hace el Senador Manuel Velasco Coello, respecto a la necesidad de que en el proceso electoral en curso para la renovación de los Ayuntamientos y el Congreso del Estado, se privilegien la difusión de plataformas y planteamientos sobre programas de gobierno y acciones a desarrollar en caso de acceder a esos espacios de poder.
Para alcanzar ese objetivo, el “güero” Velasco propone que los aspirantes firmen un pacto de civilidad testificado por ciudadanos que gocen de reconocimiento por su participación en la vida pública e incluso mencionó que pueden ser integrantes de las diferentes iglesias, representantes de medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y otros, como sectores productivos, cuerpos de académicos y sindicalistas, etc.
De acuerdo a lo expresado por el legislador federal, ello servirá para combatir el abstencionismo y alentará la participación cívica del electorado, en un asunto de suma trascendencia como lo es la elección de sus autoridades.
El también dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México, habló sobre la importancia que tiene para la sociedad, el hecho de que esta conozca que, como y de qué manera los pretensos a diputados o presidentes municipales, van a dar respuesta a la problemática o demandas de la sociedad, especialmente en lo que se refiere a infraestructura y servicios.
Enfatizó que el pacto de civilidad propuesto, debe llevarse hasta los 118 municipios y a los 24 distritos de la entidad para garantizar que la mayoría de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral acudan a las urnas el próximo 7 de octubre.
Lo que propone el famoso “güero” no debe echarse en saco roto, pero corresponde a las dirigencias de los institutos políticos tomar la iniciativa y es la hora en que desde el PVEM se ponga la primera piedra.
Debemos entender que las preocupaciones del líder del PVEM son positivas, pero es innegable que lo que hace falta es una legislación que obligue a todos los actores e involucrados a realizar el mejor de sus esfuerzos para efectivamente dejar que las campañas electorales sigan siendo lo que hemos dicho, un tiradero de excremento al por mayor.

APUNTES.-

Candil de la calle.

Todo estaría muy bien respecto al taller “Técnicas de preservación del acervo histórico documental” que organizan el CONECULTA en Coordinación con el Congreso del Estado, si este último, uno de los tres poderes del estado, realmente se preocupara por mantener su propio archivo en condiciones si no de excelencia al menos aceptables, de acuerdo a su importancia. Pero no es así.
Resulta que el Archivo Histórico del H. Congreso del Estado de Chiapas, es un verdadero cuchitril y se localiza en la 2ª norte entre 7ª y 8ª poniente. Ahí, en un edificio enmohecido por viejo y corroido, se encuentra la historia documental de esa institución, pero está en tan mal estado que da pena ajena debido a que diputados van y vienen en los órganos de gobierno legislativo y hasta hoy a nadie le ha importado la situación.
Cajas de cartón humedecidas por los orines de ratas y cucarachas, son las que contienen y “resguardan” el acervo desparpajado que ahí se localiza.
Tenemos conocimiento que los responsables de ese archivo le hicieron del conocimiento al diputado Carlos Raymundo Toledo de esa situación, pero la gestión para recuperar convenientemente la documental que queda no tuvo éxito y el Presidente de la Junta de Coordinación Política optó por hacerse el desentendido.
Y ahora, como verdadero cándil de la calle, el Congreso del estado organiza un taller para impartir técnicas de preservación del acervo histórico documental. ¿Qué paradójico no?.
Es todo, gracias.

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