Por Gustavo Hernández Larrauri
LA JUSTICIA DE CONSIGNA EN CHIAPAS…
Tomo posesión como Magistrada Presidente del Consejo de la Magistratura del Supremo Poder Judicial del Estado, Sonia Simán Morales, lo cual motivó el abrir mi archivo del pasado y encontré un artículo que escribí el seis de agosto del 2006, el cual titule “LA JUSTICIA DE CONSIGNA EN CHIAPAS”.
Este artículo no pierde vigencia en el tiempo debido a que los cambios que se realizaron en el órgano máximo de impartición de justicia en Chiapas deberán de ser acordes a los tiempos que se viven hoy en Chiapas, no cabe duda que la Magistrada Presidente Simán, sabrá limpiar, organizar, impartir y hacer justicia.
“LA JUSTICIA DE CONSIGNA EN CHIAPAS”: En el sexenio anterior, la justicia de Consigna fue el brazo fuerte en la represión de Pablo Abner Salazar Mendiguchía en Chiapas. La injerencia del Pabliato tocó a todo el sistema de Gobierno y sociedad en su conjunto.
Pero uno de los casos de mas preocupación fue la gran manipulación de la estructura de Justicia del Estado a manos de Salazar Mendiguchía, desde el inicio de su mandato ingirió abiertamente en los poderes que dan forman a la Entidad Chiapaneca, uno de ellos fue el Congreso del Estado, pero al ser un órgano cuyas integraciones por elección popular, tuvo cierta resistencia a los embates del Pabliato, órgano que entro en crisis durante el inicio como al final del mandato Salazarista, las legislaturas LXI al inicio y LXII al final, fueron sumamente vulneradas en ese sexenio.
Pablo Salazar, prácticamente tomó por asalto a la LXI legislatura, para avanzar sobre el órgano judicial al inicio de su sexenio, con el fin de fomentar la justicia de consigna a través de la procuraduría de Justicia del Estado como ente operador y el órgano Judicial como justificador represivo al usar la ley como mazo destructor ante los caprichos de Salazar, acelerando la cacería de brujas fomentando el “calambre” y la “Consignación” disfrazados de “legalidad”.
El poder judicial se sometió y convirtió en el órgano mercenario de los caprichos de Salazar, se privilegio a unos cuantos Ministerios Públicos dependientes del Ejecutivo y en el Tribunal Superior de Justicia, jueces y magistrados tomaron en sus manos, la primera ya hasta la ultima embestida del Gobierno Salazarista en contra de sus adversarios políticos, lideres de movimientos sociales, periodistas y todo lo que les estorbaba para empezar a tender y mantener un gobierno con tintes dictatoriales y autoritarios, tinte que pintó a Chiapas seis años.
Jueces y magistrados de consigna, sobre todo los que llevaron casos de renombre se sacaron la lotería y en un sexenio empezaron acumular riquezas, solo hay que hacer una revisión de expedientes e investigar las posesiones de los “impartidores de justicia” de Salazar que llevaron casos políticos de hecho, disfrazados de Derecho y que curiosamente saltaron de la necesidad a vidas más que cómodas y holgadas, que no justificaban el producto de una dieta de un funcionario de probidad en contraste ofensivo con la miseria del pueblo Chiapanecos (Muchos de ellos señalados por organismos de Derechos Humanos independientes).
La Constitución del Estado era clara en las funciones del ejecutivo y aunque la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, señalaba todo un rollo al crear el Consejo de la Judicatura, cuyo “objetivo” entre muchas comillas, es el fomento a transparentar e independizar al órgano Judicial del Ejecutivo, generar la carrera judicial, así como examinar a Jueces para su nombramiento, pidiendo honorabilidad y probidad.
En mucho casos fue letra muerta ya que en el actuar, la justicia se politizo y se consignó, eso sin mencionar que el Ejecutivo Constitucionalmente, en este caso Pablo Abner, tenía la capacidad de proponer y renunciar a sus esbirros usando la clásica forma “Compensación e impunidad para agradecer el favor” a Fiscales y a juzgadores de conveniencia que hicieron uso y desuso de la figura de Asociación delictuosa, como uso legaloide preferido de los “impartidores de justicia” por citar una de tantas para perseguir a todos aquellos que significaban un temor para el “poder” absoluto Salazarista, sin alcanzar fianza.
Fiscales y Juzgadores se usaron como “quitapón”, algunos de ellos usados, desgastados y rolados en diversas regiones de la Entidad, eso sí con prebendas y canogías, fomentando la justicia de consigna en “Juzgadores”, alargando y poniendo trabas en los procesos.
Señalaba en ese entonces que se debería de formar un Frente Jurídico ciudadano independiente que se diera a la investigación del actuar, dentro y fuera del quehacer jurídico, a los impartidores de justicia en Chiapas.
La Magistrada Simán, hoy, en este tiempo, tiene que hacer una profunda reflexión e investigación sobre los “juzgadores” de consigna en todo el sexenio, limpiar este órgano que es parte vital de la Entidad Chiapaneca, a fin de convertir y aprovechar esta oportunidad que le ha dado el pueblo de Chiapas para realizar un excelente, probo y capaz papel en la impartición de justicia en Chiapas, un clamor de muchas, muchas voces chiapanecas…Sugerencias, atentados, averiguaciones y comentarios:
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