Por Rosalino Ortiz
LOS INTERESES
Los naipes se mueven de acuerdo al interés del jugador. Y así es todo en la vida, todo gira de acuerdo al interés de quien está de por medio. Aquellas personas que actúan o se meten con el único ánimo de servir, son casos muy, pero muy excepcionales. La experiencia y la historia dicen que la mayoría de las personas, se mete, quiere o algo busca, pero eso de que lo haga por servir, que se lo cuente a otro.
Sale a colación este asunto porque Tapachula, como cualquier otra ciudad del suelo mexicano, es lugar propicio para que políticos se muevan y engañen a la gente de que son ellos quienes van a salvar a la población de los males que hoy sufre, y que al final de cuentas estas acciones no son más que una bandera para sus movimientos y para alcanzar sus objetivos: un cargo público, un escaño de elección popular.
Se acerca la sucesión presidencial y con ello, la avalancha de políticos se dejará venir. Todos hablan bonito, “dizque” conocedores de la materia, muy entusiastas, decididos, con ofrecimientos al por mayor, pero siempre es lo mismo: son sus propios intereses lo que buscan y por la gente, jamás mueven un dedo que no sea para pasar lista de presente desde sus curules para quienes ya están instalados, y para decir “aquí estoy” para quienes están por llegar.
En Tapachula, por ejemplo, seguido se ve a tipos como Rutilio Escandón Cadena, que no representa nada ni a nadie, pero que quiere volver a las curules porque sabe que allí se come sabroso. César Augusto Santiago Ramírez es otro que se ha estado moviendo, pero no dice qué ha hecho en favor de los chiapanecos durante toda su vida pegada a la ubre. Un engaña bobos muy completo.
Recientemente también estuvo en Tapachula Andrés Manuel López Obrador, el tabasqueño que no ceja en su empeño de llegar a la grande porque ya sabe que allí está el “billetón”, aunque muy listo, ya sabe cómo vivir a costillas de otros, como lo ha hecho en estos años en que no ha tenido trabajo, sin embargo ha dispuesto de recursos para andar paseando por toda la república mexicana. Pero para él, los otros son los ladrones.
Lo mismo ha sucedido en el nivel local. Los que han sido candidatos, han logrado sus propósitos y jamás se vuelven a parar por donde anduvieron en campaña. ¿O alguien sabe de beneficios directos que haya hecho o logrado en favor de la gente de la Costa o de su Distrito el priista Sami David? Bueno, con decirles que ni siquiera Acapetahua, su tierra, ha experimentado sus favores, mucho menos otros lugares costeros.
Por el mismo rumbo andan los alcaldes de la Costa, quienes iniciaron su mini período quejándose del montón de problemas heredados, haciendo a un lado a gente que no comulgó con sus ideas, y otros más, aplicando venganzas estériles en lugar de sumar, en lugar de trabajar para todos, o de cumplir con los ofrecimientos hechos durante sus campañas políticas. Es lo mismo, cada uno vela por sus intereses, sin importarle que se lleve de corbata a otros.
LAS DEL GRADERÍO.- Siguiendo con los intereses, en el deporte también se cuecen habas. Allí está la selección nacional de futbol, en donde el timonel en turno hace y deshace. Aguirre, por ejemplo, fue necio en meter en el mundial a Guillermo Franco, con quien hizo migas cuando ambos estuvieron en España, dejando fuera a quien ahora es toda una realidad: el Chicharito Hernández. Ahora se repite la historia con el Chepo de la Torre. Todo el mundo sabía que el Hobitt Bermúdez, del Atlante, tenía super merecido el llamado a la selección, sin embargo, el actual director técnico, anteponiendo su simpatía y corazón, prefirió llamar a un montón del Toluca, un equipo que ni siquiera a la liguilla pasó en este Clausura. Si finalmente Bermúdez fue enlistado, fue por lesión del “rayado” Luis Pérez, no porque verdaderamente el Chepo lo hubiera querido llamar. Lo malo es que las televisoras, que son las dueñas del balón, también mueven sus muy particulares intereses, y los equipos y dueños de los equipos, se mueven de acuerdo a esos dictados, o hacen lo que les manden, más si les truenan los dedos. Por eso, el futbol mexicano nunca va a pasar del mismo lugar en los mundiales en tanto siga la misma estrategia: primero el negocio y después, por último o tal vez nunca el interés de la población. Pero eso sí: pregunte usted, pero para las televisoras, México es el campeón mundial… Concluyo con el deseo ferviente de que mejore la salud del amigo Jesús Sánchez Martínez, deteriorada desde la semana pasada (rosalino_ortiz@hotmail.com).
