PRIMERA FILA

Por Rosalino Ortiz

Antes, la lectura del primer informe del señor Presidente de la República, era tan esperado por todos. Un día solemne, tradicional, fecha en que, primero, radio en mano todos escuchaban las palabras del jefe en turno. Luego, con la aparición de la televisión, los mexicanos estaban pendientes de las incidencias de la ceremonia a través de esos aparatos, y de lo que hacía y decía el Ejecutivo Federal. Todo eso pasó a la historia. Porque ahora son otros tiempos, no modernos o más inteligentes, sino tiempos majaderos e inciertos en que la gente no sabe qué va a ocurrir, si siempre se va a celebrar dicho informe, o quién sabe qué. Como todo el mundo sabe, durante la lectura de los últimos informes presidenciales, no faltaba que algún legislador se saliera de su compostura, y pancarta en mano o bien sólo apoyado en la garganta, interpelaba los dichos por el Presidente. Agitaba manos y levantaba la voz para contradecir o bien para mostrar su postura ante determinado hecho. Allí, no faltaron aquellos legisladores que se movían, justamente para salir en la foto y hacerse publicidad, ya que fue normal que las cámaras fotográficas o las televisivas los siguieran para captar esos momentos de interpelación, de oposición.
Pero la situación se fue relajando hasta caer en la indisciplina y aberración total, ya que ahora, ni siquiera al propio Presidente de la República lo quieren reconocer como tal “dizque” porque hay otro presidente y ese sí legítimo, cuando que la comunidad internacional sólo reconoce a uno, al primero, a Felipe Calderón Hinojosa, en este caso, porque de acuerdo con los órganos electorales, fue él quien ganó las elecciones pasadas y fue a él a quien reconocieron finalmente los altos tribunales. Luego entonces, es normal que este 1 de septiembre, sea ocasión para que los mexicanos deban y puedan escuchar ese informe.
Pero no. Resulta que las huestes perredistas, a un año ya de distancia, aún no asimilan la derrota y empujados por Andrés Manuel López Obrador, hacen berrinches y salen ahora con que no dejarán que el Presidente dé a conocer su informe allí en el palacio legislativo, como normalmente ocurría. Por causa de esa postura tan negativa, la fecha servirá para que Calderón Hinojosa llegue sólo a entregar (por escrito, por supuesto) el susodicho informe. Y eso que los propios dirigentes perredistas cuidarán que sus militantes no caigan en violencias, como lo han pronosticado.
En cuanto al Presidente de la República, al no encontrar las condiciones favorables en el palacio legislativo, se sujetará a externar su mensaje a la Nación, pero ahora el día 2, desde el Palacio Nacional. Pero no vaya a creer el lector que este hecho constituya una sumisión, retroceso o miedo por parte de la Presidencia. No, nada de eso. Más bien, quienes saldrán perdiendo son los propios perredistas porque entonces sí, todo el mundo sabrá que los del Sol Azteca sólo son buenos para los mitotes, para las manifestaciones, para la violencia, para los bloqueos, para las cosas insensatas.
Como quien dice, están cavando su propia tumba porque toda la fuerza que lograron aglutinar con su candidato, con la “pejemanía”, ahora se está ese revirando fenómeno porque esos tiempos ya pasaron y en lugar de trabajar por recobrar lo que no pudieron ganar, siguen empecinados en seguir llamando a López Obrador como el “Presidente Legítimo”, aún cuando ya nadie lo “pela”. Al menos la rebelión o la barbarie que hoy se vive en el Palacio Legislativo con los perredistas al frente, demuestra eso y confirma el poco seso en ese instituto político, dizque de izquierda.
Lo malo para los perredistas es que estos hechos, como ya se apuntó líneas arriba, cada día los aniquila y en ello arrastran a los candidatos a puestos de elección popular en todo el país abanderados por el PRD. Los casos más recientes fueron las elecciones en entidades estatales donde el perredismo no ha figurado para nada, por el contrario, se ha “desfigurado” totalmente ante el rechazo de la gente que ya no quiere “caudillos”, sino gente que realmente quiera trabajar por México y por los mexicanos. Y así como ha ocurrido en elecciones a gobernador, lo mismo sucede con las elecciones a disputados y a alcaldes, donde el retroceso ha sido significativo.
Mientras tanto, en San Lázaro continúan las pugnas entre los legisladores, los del PAN contra los del PRD, que hasta ayer en la tarde no se ponían de acuerdo cómo iba a ser la entrega del informe por parte del Ejecutivo Federal. Un grupo de perredistas no quiere que el Ejecutivo ni siquiera ingrese al salón de plenos, mientras que el PAN defiende el derecho del mandatario de utilizar incluso la tribuna. Lo más seguro es que todo quede en pura entrega del documento, lo que sería este sábado por la tarde. Y no cabe duda que los mexicanos quedarán sin conocer, de viva voz del presidente Calderón, del contenido de su informe en el que da cuenta de lo hecho en este primer año de su sexenio. No cabe duda, son otros tiempos ahora, pero lamentablemente, no buenos.

Rosalino_ortiz@hotmail.com

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