Presupuesto de Egresos de la Federación

Mario Enrique Carbonell Chávez
Economista de la UNAM

Con la experiencia que adquirí en la las técnicas programático-presupuestales que definen la planeación, presupuestación y formulación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) por más de 7 años en la Subsecretaría de Egreso de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (en Palacio Nacional, Corregidora No. 8), en la mitad de los setentas; me permito hacer los siguientes comentarios y opiniones respecto al Decreto del PEF. Mas no “Ley”, como incluso algunos diputados confunden (en cuestión de ingresos si es una Ley, misma que corresponde al Senado su sanción) del 2011, recién aprobado en la Cámara de Diputados.

Pretendo hacerlo también en el entendido de que fueron nuestros jefes y maestros de las universidades de donde procedíamos, como la propia UNAM y el IPN, quienes con su capacidad, preparación y dominio de las materias, nos dotaron de las herramientas y los conocimientos académico – políticos necesarios para conformar el PEF, desde los aspectos más relevantes, hasta armarlos todavía rudimentariamente, haciéndole perforaciones a cada tomo con un taladro, para insertarle postes de fierro; y enseguida, salir corriendo para entregarlos a tiempo en la Presidencia de la República, en el Edificio del Patio Central de Palacio, al mismísimo José López Portillo, entonces secretario de Hacienda -y posteriormente Presidente de la república-.

Retomo el tema en cuanto a que fueron nuestros calificados maestros quienes nos transmitieron y delinearon nuestro aprendizaje, tales como: La Maestra Ifigenia Martínez, José Luis Ceceña, Torres Gaitán, Jorge de la Vega Domínguez, Carlos Tello Macías, Moctezuma Cid, Rolando Cordera, el Lic. Torres Manzo, el Lic. Manuel Anguiano Cabrera, etc. Quienes nos enseñaron los principios y herramientas económicas y financieras para calcular las variables económicas que se aplican para la estimación de los presupuestos anuales. Tales como el manejo estadístico de datos para calcular el Producto Interno Bruto, los niveles de inflación y el tipo de cambio; volúmenes de exportaciones, e importaciones, el cálculo así mismo de los precios del petróleo; precios y tarifas de bienes y servicios que presta la administración publica federal y paraestatal. Como también los niveles y flujos de circulante monetario, el tipo de cambio, los precios al consumidor, la tasa interna de retorno para proyectos de inversión. En fin, las principales variables de la planeación y presupuestación que se utilizaban, retomando información del Banco de México, la Banca de Desarrollo, incluso ya desde entonces de los lineamientos del Banco Mundial y el FMI, etc. Para concluir la integración y estimación del PEF, con los Criterios de Política Económica, y en aquel entonces, bajo el concepto del “Presupuesto por Programas”. El que diferenciaba el presupuesto tradicional utilizado por casi cien años, conformado únicamente por: capítulos, cuentas y partidas de gasto. Es decir que se contaba sólo con la información contable, de cuánto se gastaba y en qué, así de sencillo. Sin darle seguimiento al cumplimiento de metas, objetivos y realizaciones. Sin controlar, evaluar y reprogramar presupuestos.

Es así que desde ese entonces se innovó y se avanzó en las técnicas modernas antes expuestas. Pero desgraciadamente a más de 30 años lo que no ha cambiado es cómo combatir, abatir, o desaparecer la corrupción, impunidad y la falta de transparencia en la aplicación eficiente, eficaz y honrada del erario público. Desgraciadamente a pesar de contar ahora con sofwers de lo más avanzado y sofisticado, paquetes tecnológicos que superan a la imaginación. Repito que no obstante el haber pasado del lápiz, el papel y la calculadora de palanca, a la cibernética, lo que no ha cambiado y peor aún ha empeorado, es la falta de integridad, conciencia social y profesionalismo en el servicio público.

Pues en los años recientes –Desde que Fox que se bañó en oro negro y billete verde, cómo nunca en su ranchera vida había soñado, junto con su consorte Martha, quien se dedicó a dilapidarlo de la manera más espantosa, ostentosa y escandalosa -, se ha enclavado en las entrañas mismas de la burocracia y sus jefes inmorales, la interminable podredumbre. Conductas impunes y abusivas que persisten y se afianzan cada vez con mayor envergadura y procacidad, en una carente y falta absoluta de rectitud y ética,; por lo que haber si es cierto que la Contraloría (Léase F.C.) está investigando su cuantiosísima fortuna. Riqueza amasada por aquel botudo, dizque bronco, que cuando rindió su primera declaración patrimonial al ser gobernador de Guanajuato, mintió al decir que solo tenía una baca y un ranchito -resarcido en el Fobaproa, por cierto-.

A todos esos malos y rufianes servidores –que se sirven del puesto-, públicos, no les conviene, no les interesa aplicar lo que está dispuesto en: leyes, normas, reglamentos, mecanismos de evaluación, formatos y manuales de compras, adquisiciones, adjudicaciones. Mismos que, al ser mal empleados, tergiversados y manipulados, únicamente hacen más difícil, pantanoso y tardío el ejercicio del gasto público, y aplicación eficiente, suficiente y oportuna del dinero que es y viene del pueblo, y que debe beneficiar primordial y mayoritariamente a los mexicanos.

Y es así que impunemente se llenan de dinero mal habido los cajones de los escritorios de directivos y managers públicos y privados; y es así que la maldita y cancerosa corrupción, que tanto daña a los mexicanos, y que tanto afecta a los que menos tienen. Y es lo que hace que el presupuesto de la nación se oriente más a armar al Ejército, la Marina, las policías; mientras que al campo lo recortan y lo disminuyen -hasta los propios priistas al mando de la cofradía de su coordinador parlamentario Rojas, está en contra de sus campesinos siempre aliados y fieles de la CNC- . Ya no se diga a ciencia y tecnología, asistencia a la pobreza, grupos minoritarios y vulnerables, a los jóvenes para su ocupación y sano esparcimiento, etc

Ni que decir de la educación, sobretodo la superior, la que pareciera quieren desaparecer rabiosamente los yunkistas azules que nos desgobiernan. Ayudados por su aliada la maestra Gordillo, quien aboga por la desaparición de las Escuelas Normales de Maestros. Y para los estados, en sus participaciones federales y del Ramo XXXIII, sólo les dieron muchísimos más recursos a los que, según dijeron, mantienen históricamente desastres naturales. Razón por la cual los estados que fueron mayor beneficiado, curiosa y sospechosamente, son aquellos en donde habrá elecciones. Así, el afortunado gobernador veracruzano Fidel Herrera, se volverá a sacar lo lotería. Y el copetes Peña Nieto, ni se diga. Mientras tanto, el “PAN” de cada día es el aumento y el descaro abominable de los niveles de corrupción y saqueo del patrimonio público. No me desmienten los escándalos más recientes que revelan la complicidad e impunidad en la adquisición de medicamentos en el IMSS (Y de las que me acuerdo que se dieron desde las administraciones de los priístas Genaro Borrego y Gamboa Patrón, para hacer multimillonario al Dr. Simi).

Otro aspecto fundamental respecto al PEF, es que a partir de la administración de Miguel De la Madrid, y no se diga con la de Salinas de Gortari, la conformación del mismo es sumamente distinta y desequilibrada. Ya que el estado ya no invierte, y no genera empleos a diferencia de mis tiempos, cuando teníamos asegurado empleo en la administración pública, tanto en el sector central, o paraestatal; pues el estado aportaba el 50 % de inversión productiva y había muchísimo campo de trabajo para la mayoría de los egresados de las universidades públicas, las que ahora los de la derecha panista quisieran desparecer, reduciendo dramáticamente el presupuesto a la educación superior y a la cultura.

Otro ángulo destacado de diferenciación, es que con la privatización y desaparición de miles de empresas del estado, como: Telmex, Ferrocarriles, Minas, Aeropuertos, Puertos, Cías de Aviación, Molinos, Ingenios, Siderúrgicas, carreteras, etc. Las que finalmente se han acabado de desaparecer con la ayuda inicua de los panistas encaramados en el poder, desde hace 10 larguísimos años. Debido a el desconcierto y la carencia de oficio para gobernar, pues se ha acentuado la crisis con: la extranjerización de la Banca, la extinción de la CL y FC, (No olvidemos el despido inaudito de 45 mil trabajadores), el turismo cedido prácticamente a los españoles, el abandono total del campo, y más etcéteras. Pasando por la reversión de la democracia, la inseguridad y la desaceleración económica y la consecuente falta de empleos (por más que se empeñen en querernos engañar con sus casi millón de empleos, de forma cínica y propagandística en lo irreal del mundo en que viven).

El presupuesto federal ha servido también cada vez más para pagar la deuda privada, que hicieron pública, -con cargo a todos los mexicanos-, de los errores político-financieros de aquel diciembre negro del 94, que engendró el Fobaproa/ Ipab, y que nos endilgaran Salinas y Zediilo, ambos tecnócratas neoliberales que hundieron la economía y las finanzas publicas.

Finalmente comentar, que hablar de los 3 y medio billones de pesos del monto del PEF, habrá de ser para otra ocasión, y abundar de su: conformación, destino, sectorización, importancia de los incrementos, así como de gravedad de los aumentos desproporcionados a algunas dependencias, en detrimento de otras. Y sobre todo, verlo desde el punto de vista productivo, ya que más del 80 % es gasto corriente y se destina a los elevados sueldos y salarios, prestaciones, bonos y compensaciones de la alta y costosa burocracia.

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