– Investigaciones de la UNICACH fortalecen la prevención y la planeación urbana
La ladera sur de Tuxtla Gutiérrez presenta condiciones geológicas que la hacen vulnerable a derrumbes, por lo que es indispensable fortalecer y difundir los estudios técnicos para mejorar la regulación del uso del suelo y proteger a la población y su patrimonio, afirmó Jorge Antonio Paz Tenorio, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).
De acuerdo con estimaciones basadas en censos, alrededor del 14 por ciento de la población de la capital chiapaneca habita en zonas susceptibles a este tipo de fenómenos.
El académico explicó que la Ingeniería Geomática proporciona herramientas fundamentales para la gestión de riesgos, la planeación urbana y el ordenamiento territorial, ya que permite identificar áreas susceptibles mediante el análisis del terreno, fotografías aéreas, el uso de drones, imágenes satelitales y sistemas de información geográfica.
Como parte de sus investigaciones, especialistas de la UNICACH han identificado antiguos derrumbes en los alrededores de la Mesa de Copoya y Jardines del Grijalva. El estudio geomorfológico de estas zonas muestra que eventos ocurridos hace cientos e incluso miles de años modificaron cauces de ríos y dejaron evidencias que hoy contribuyen a comprender los riesgos presentes en la ciudad.

Paz Tenorio señaló que la elaboración de inventarios y mapas de derrumbes permite delimitar áreas de riesgo y anticipar posibles afectaciones. Esta información resulta útil para la actualización de atlas de riesgo, reglamentos de construcción y programas de ordenamiento territorial que promuevan un crecimiento urbano más seguro y sostenible.
El investigador recordó que desde hace casi 20 años estudia la relación entre derrumbes e inundaciones. Entre los casos analizados destacan el deslizamiento ocurrido en 1999 en Tegucigalpa, Honduras, que bloqueó el río Choluteca, y el registrado en 2007 en Juan de Grijalva, Chiapas, donde la obstrucción del cauce generó inundaciones y puso en riesgo infraestructura hidroeléctrica estratégica para México.
También mencionó el caso de Ixhuatán, en 2021, donde un derrumbe desvió el cauce del río La Sierra y provocó daños en una comunidad y en un plantel educativo. Estos antecedentes evidencian la necesidad de continuar investigando estos fenómenos y de formar profesionales especializados en Ingeniería Geomática que contribuyan a proteger la vida y el patrimonio de la población, además de impulsar el desarrollo sostenible de las comunidades.
El programa educativo de la Licenciatura en Ingeniería Geomática de la UNICACH mantendrá abierta su convocatoria hasta el 22 de junio. Las personas interesadas en cursar esta carrera pueden consultar los requisitos e iniciar su proceso de admisión a través de la página electrónica www.unicach.mx.

