Por: Mario Enrique Carbonell (MEC).
Comentando brevemente con el Ex Procurador de Justicia capitalino, el querido maestro Bernardo Bátiz V. – con motivo del encuentro fortuito que tuvimos el pasado jueves 7, en la sede de Gobierno de Marcelo Ebrard Casaubón (MEC) -, acerca de su artículo de opinión en la Jornada del 4 de agosto, intitulado “Petróleo y Constitución”; que de igual manera en las colaboraciones de su servidor en el periódico ARIO, AQUÍ Y AHORA me permiten ejercer con toda libertad el derecho a la libre expresión de las ideas- y en algunas ocasiones en el prestigiado diario de la JORNADA-. Al mismo tiempo, le comentaba al Maestro Bátiz, que el semanal donde actualmente colaboro ha sido como mi casa, por lo que les estoy sumamente agradecido al otorgarme la gran oportunidad de dirigirme a nuestros lectores, y dar a conocer al mismo tiempo mis análisis y opiniones sobre cada uno de los debates en el Senado de República, con motivo de las discusiones de la reforma de PEMEX, siempre en favor de la NO PRIVATIZACIÓN DEL PETRÓLEO y el RESPETO IRRESTRICTO A LA CARTA MAGNA.
Le expresé así mismo, que ambas publicaciones nos permiten profesar el supremo e inalienable derecho a la LIBERTAD DE EXPRESIÓN, para defender los preceptos constitucionales de: soberanía, democracia y justicia (guardadas todas las proporciones con el distinguido Maestro, desde luego, porque no soy abogado, sino economista de profesión, historiador por vocación, y periodista por convicción). Como ha sido el caso de señalar que: No se puede romper el orden jurídico, aprobando leyes que ni tendrán validez, ni admitiremos. O bien, que coincidimos plenamente cuando el Dr. Bátiz puntualiza que “PEMEX ha sido desmantelado a propósito, para poder sustituirlo con empresas privadas”. Y también, que cualquier injerencia de empresas privadas, nacionales o extranjeras sería una violación flagrante a lo dispuesto por los artículos: 25, 27 y 28 de la Constitución.
En este sentido, finalmente comenté con el maestro Bátiz – mas bien traté de retenerlo en mi breve plática, para disfrutar tanto de su presencia, como de su docta disertación por más tiempo- que precisamente en mis participaciones semanales hice resaltar la importancia del respeto a los preceptos constitucionales; habida cuenta, que si en los Foros del Senado se habían destinado únicamente DOS días, DOS Foros, para el análisis y discusión de los temas estrictamente jurídicos de PEMEX, éstos serían – como así lo fueron – insuficientes y limitados para comentar, exponer y analizar todo el bagaje jurídico-legal que encierra la problemática en este importantísimo segmento de discusión. Además, porque si se llegaran a ignorar, desconocer, incluso violar, los artículos de la Constitución antes señalados; mismos que encierran y protegen la soberanía de nuestros recursos naturales, de justicia social y soberanía del estado, pues todo lo demás (aspectos económicos, técnicos y científicos, administrativos, etc) estaría permitido y legalmente autorizado – por no decir perdido – a través de la atentado de querer arquear y retorcer la Constitución de la República, mediante la imposición de las mentadas leyes reglamentarias o secundarias.
Y no es que los demás temas de los Foros no hubiesen sido también de suma importancia, sino que, – así lo advertimos -. si se abría la puerta a la ilegalidad, a la violación indudable y flagrante de la Constitución. Luego entonces, se les estaría dando el aval a los intereses de las naciones extranjeras, especialmente a los españoles (lo comentamos en el número anterior), para que un gobierno débil y corrupto como el nuestro, lleve a cabo sus tentativas de declinar su soberanía y entregue su patrimonio nacional. Esto, en evidente contubernio y complicidad con los priístas; mismos que a la luz de los hechos históricos del pueblo de México en defensa del petróleo, bajo la firme y patriótica decisión del General Lázaro Cárdenas del Río, parecieran no serlo. Legisladores del tricolor que ahora – una vez más – son aliados incondicionales de los azules, y que por lo tanto, comulgan con la peregrina y perversa versión de que, el Gral. Cárdenas resultó ser un privatizador. Porque así lo vociferan y se llenan la boca de mentiras y falsedades, al mencionar que se realizaron contratos – mas no concesiones vergonzantes y alevosas, como lo plantean actualmente los privatizadores – con compañías extranjeras.
Lo que no saben o prefieren ignorar, porque la historia les molesta e irrita desde que la derecha trajo un príncipe extranjero para intentar gobernarnos, y que el liberal Benito Juárez les hizo postrarse ante nuestra soberanía y autoridad, es que tergiversan la historia,… ¡pero nunca podrán engañar al pueblo de México! Y lo que no dicen, ni reconocen, es que en su momento el Gral. Cárdenas debió llevar a cabo dichos contratos con motivo de las adversas circunstancias históricas, producto de un feroz y sanguinario boicoteo de las compañías gringas y europeas a nuestro país. Boicoteo y aislamiento insolente y alevoso, ejecutado por las grandes potencias expropiadas para que ningún país del mundo nos vendieras refacciones y equipo para la industria petrolera que les acabábamos de arrebatar justamente. Y a raíz así mismo, de la haberles enseñado a respetar a un pueblo libre y soberano, y propinarles de nuevo al enemigo otra gran lección histórica. Como históricos fueron todos los hechos patrióticos de su gobierno, como fue la solidaridad con los republicanos españoles, y muchísimas otras acciones que nos enorgullecen a los michoacanos y a los mexicanos bien nacidos.
Pues sí… ahora resulta que los legisladores del PRI – afortunadamente no todos – estarían sumados a una campaña mas de difamación y de desprestigio (principalmente desde el 2006), razón por la que una vez más debemos recordarles, sobretodo a los traidores de la patria (el jurista y constitucionalista Dr. Raúl Carrancá, señaló en uno de los Debates, de traición a la patria el pretender violar la Constitución), cuándo y porqué nacieron los del PAN de Gómez Morín; ya que sólo fue para abalanzarse en contra de las políticas nacionalistas del michoacano más querido e idolatrado por los mexicanos, el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, Presidente Legítimo de México.
