José Rivera /ASICh
Tonalá, Chiapas.- Pese a los años de lucha para eliminar las barreras que dificultan aún más la vida de los discapacitados o personas con capacidades diferentes, poco o nada se ha podido hacer, ya que en edificios públicos, comercios, calles y banquetas hay serios obstáculos.
María Elena Pérez Laguna, persona con este tipo de problema señaló que no se ha planificado ni para los accesos ni para retirar verdaderos muros en banquetas, por lo que este sector vulnerable sortea la vida en condiciones más difíciles o forzosamente tienen que salir acompañados para evitar el riesgo que les representa salir a la calle.
Aunque en las obras de mejora de los parquecitos en algunos barrios, el Ayuntamiento debe incluir la eliminación de barreras, que son trampas mortales, al grado que caen en ellas de dos a tres personas diariamente.
Elena Pérez señala que “hay rampas con inclinaciones imposibles de subir o rematadas en los extremos, donde las personas en sillas de ruedas pueden sufrir caídas.
Asimismo, María Elena Pérez, destaca que el mobiliario urbano “es un despropósito y pone en riesgo especialmente a las personas ciegas o con importantes problemas visuales”. ASICh
