Alistan telefónicas acciones legales vs. convenio de interconexión entre Telcel y Telefónica y se desmarcan SCT y CFC
Alberto Aguilar
Es público que el arreglo de interconexión que en diciembre anunciaron Telcel que lleva Daniel Hajj y Telefónica Movistar no fue bien recibido por la industria.
Más allá de los dos participantes otros actores se han mantenido al margen del convenio en el que se preestablecen las tarifas al 2014.
La tarifa de interconexión aplicada para el primer minuto se fijó en 95 centavos para este año, en 86 centavos para 2012, 78 centavos en 2013 y se finaliza en 69 centavos para 2014.
Pese a que Telcel y Telefónica quedaron abiertos a suscribir el convenio con otros operadores, hasta ahora ni Iusacell que dirige Adrián Steckel, ni Nextel a cargo de Peter Foyo muestran señales de querer avalar ese convenio.
En la misma tesitura estarían las telefónicas fijas como Axtel de Tomás Milmo, Maxcom que lleva William Nazaret, Marcatel de Gustavo de la Garza y ni se diga de las cableras como Cablevisión que lleva Jean Paul Broc, Cablemás de Javier Alejandro Álvarez Figueroa o Megacable de Enrique Yamuni.
Hasta ahora las críticas se han dirigido no sólo hacia el nivel que se estableció por las dos telefónicas más influyentes del mercado, sino porque se considera que el plan es anticompetitivo.
Hay quien asegura que ambas, incluida Telefónica que preside Francisco Gil Díaz, habrían pactado un convenio de no agresión que trasciende las fronteras, dada la rivalidad que mantienen en AL. Hasta ahora SCT que comanda Dionisio Pérez Jácome y Cofetel a cargo de Mony de Swaan han optado por desmarcarse del acuerdo entre particulares, generándose con ello mayor efervescencia, puesto que se considera que la interconexión es uno de los más importantes aspectos en el futuro de las telecomunicaciones.
Si esa variable no se da en condiciones adecuadas, las famosas tres “C” de las que hablaba el presidente Felipe Calderón al arrancar su sexenio, no se cumplirán, o sea “cobertura, convergencia y competencia”.
En los grandes países donde las telecomunicaciones avanzan, la interconexión que en México lleva años de arrastrarse, se superó hace años.
En España fue un tema nodal para que Telefónica redujera su participación hegemónica y aparecieran otros actores, al igual que en India con márgenes muy estrechos para esa variable.
Tampoco la Comisión Federal de Competencia (CFC) que encabeza Eduardo Pérez Motta ha tomado nota del acuerdo, pese a que algunas de las compañías ya le han solicitado su intervención.
Sin embargo créame que el asunto no va a quedar en meros señalamientos públicos, ya que algunos de los actores se aprestan a iniciar una nueva contienda legal en ese terreno, lo que podría ser el estreno de Pérez Jácome, aún lejos de entenderle a muchos de estos sofisticados asuntos. Al mismo Juan Molinar Horcasitas le tomó su tiempo asimilarlos y al final se puede decir que su balance no fue el mejor; los forcejeos entre las empresas de telecomunicaciones lejos de haberse disipado, podrían entrar en una nueva etapa con bríos renovados. El escenario político se presta, dados los jaloneos que ya se perciben entre los muchísimos candidatos que hay en los distintos partidos, ya en este contexto más preocupados de su porvenir individual, que de los asuntos públicos.
La interconexión afecta por lo menos a más de 80 millones de mexicanos que usan el celular, y ya no se diga los involucrados en el resto de la telefonía.
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Y EN TORNO a lo de Mexicana, como sabe, el proceso para rescatar a esa aerolínea que llevan Arturo Barahona y PC Capital de Pablo Coballasi, está ya en cuenta regresiva. Deberán darse resoluciones en varios frentes. De entrada los accionistas tienen que aportar 220 millones de dólares comprometidos con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la STPS de Javier Lozano. Vale aclarar que el rol de American Airlines no tiene nada que ver con el capital, sino que se circunscribe a los códigos compartidos con OneWorld. También se cerrará el acuerdo de compra-venta para la marca con Advent de Juan Carlos Torres y Alfredo Alfaro en la persona del abogado Jorge Gastélum y debe estar listo el concurso mercantil para reprogramar la deuda. A su vez con los trabajadores con quienes se firmó en noviembre los términos de un nuevo contrato colectivo, se procederá a su liquidación y luego a la recontratación de unos 4 mil. En esa parte una de las mayores dificultades es el SNTAS. Sucede que su dirigente Miguel Ángel Yúdico no quita el dedo del renglón para que Click y Link se manejen por aparte. Con esta última el SNTAS es el titular de los contratos con pilotos, sobrecargos y tierra. El interés es que TG Group representado por Jorge Luis Moya se las quede. El tema de los pilotos focalizado en Mérida, es expresión de esa maniobra, que se sabe también empuja el legislador del PT, Mario Di Costanzo. Se cree sin embargo que el asunto no será suficiente para descarrilar lo avanzado hasta ahora.
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TRAS DE QUE los miembros de Asociación de Bancos de México lograron un acuerdo para que Jaime Ruiz Sacristán del banco Ve por Más sustituya a Ignacio Deschamps en la presidencia de esa asociación, ahora uno de los grandes desafíos es la agenda. Hay quien asegura que hasta ahora muchas de las prioridades las han determinado los grandes bancos en detrimento de los intereses de las instituciones nacionales. Parece que la meta estará en modificar ese estatus.
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A MEDIADOS DEL 2010 le daba cuenta de las dificultades en el área de banca corporativa y de inversión de Citigroup Banamex, institución que preside Manuel Medina Mora. Y es que algunos ejecutivos removidos llegaron incluso a presentar quejas al mismo Vikram Pandit. Amagaron con aplicar el recurso que hay en EU “whistle-blower” en la Ley Sarbanes-Oxley para salvaguardar a empleados de instituciones financieras que reporten anomalías. Las quejas iban dirigidas contra Fernando Quiroz. La noticia es que Citigroup-Banamex ya llegó a acuerdos con algunos de los inconformes. Las negociaciones de finiquito se dieron por separado y se espera que con ello se pueda cerrar ese capítulo.
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CURIOSO, A FINALES del sexenio pasado también se presentó en el Congreso una iniciativa orientada a convertir a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que encabeza Guillermo Babatz en un órgano autónomo, para blindar sus determinaciones de posibles presiones políticas. Eran los tiempos en los que la figura de Andrés Manuel López Obrador brillaba con los temores inherentes. Ahora se retoma el expediente con el riesgo de lo que ya hemos visto, entidades que al final de cuentas se conviertan en bastiones de poder de pequeños grupos. Mucho cuidado.
