Víctor Moisés Hernández/ASICH
En cuanto el diputado Jonathan Molina Morales dio a conocer que se ha registrado como precandidato de Morena para contender a la diputación federal por el distrito II electoral federal, ciudadanos de los municipios por el distrito local que ahora representa reaccionaron diciéndole de todo en contra.
Aseguran que al diputado local por Morena no se le conoce ningún logro que aplaudirle, menos que le hayan visto caminar para el pueblo; es más no conoce ni su distrito, sólo se ha aprovechado de su investidura, pero el muy vivo ya aspira a diputado federal, creyendo que nuevamente se sacará la lotería, dejando la local para ocupar una federal.
Inclusive, algunos le dan clases de política donde consideran que como legislador, Molina Morales debería mantener una estrecha relación con las autoridades de su distrito, con el fin de coadyuvar en la gestión que permitan el desarrollo de las familias como representante popular, pero nada de eso se le conoce, pues en ningún momento hizo presencia en su zona ni apoyó a la población en gestiones.
Ahora resulta que está ambicioso con ocupar una diputación federal cuando nadie conoce de su trabajo, resultó ser un vividor de la política y saqueador del erario público chiapaneco.
Pero al final de cuenta, pareciera que aún no le cae el veinte de que es diputado, y que debe sacar la casta por su distrito y no esconderse y aparecerse de vez en cuando, acotan ciudadanos que se sienten ofendidos por políticos como Jonathan Molina. ASICH
