Gilberto Díaz López/ASICh
La Dra. María Guadalupe Haro Villaescusa dio a conocer que desde el pasado 21 de septiembre del 2012, fue separada de su menor hijo de nombre Jorge Gustavo Arrazola Haro, en forma ilegal, por el Dr. Juan Carlos Arrazola Vázquez, padre del menor, bajo la protección de autoridades.
En conferencia de prensa explicó que el 19 de junio del 2007 se dicto la sentencia de divorcio en el juzgado 2º de lo familiar en la magistratura superior del estado de Chiapas, causado por violencia familiar, en el que se conviene la guarda y custodia de su menor hijo Jorge Gustavo, así como la patria potestad de ambos padres, donde el padre conviviría con su hijo solo la mitad de cada periodo vacacional, especificando incluso las fechas especificas de cada año en el expediente 719/2006.
Desde ese momento se trasladaron a vivir en Tijuana hasta donde llegaban los abuelos paternos de nombre Jorge Alfredo Arrazola Martínez y Martha Alicia Vázquez Olivas a traer al niño para traerlo a Chiapas y lo regresaban a Tijuana cada periodo vacacional y los abuelos depositaban mes a mes la cantidad de 1200 pesos estipulada por el juez, para la manutención de su hijo, ya que su progenitor cambia frecuentemente de residencia dentro y fuera del país.
Señaló que a partir del mes de octubre del 2011 se mudaron a San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, donde padre e hijo comenzaron a mantener una cordial relación y a frecuentarse, por lo que el día viernes 21 de septiembre del 2012, llegó de visita el Dr. Juan Carlos Arrazola, padre del menor al domicilio donde se encontraba para comer, pero estando al interior de este, la Dra. Salió a la terminal de transporte para ir a dejar a la muchacha de servicio y cuando regreso ya no estaban padre e hijo.
Después de una intensa búsqueda vía telefónica con sus abuelos paternos quienes no respondían al llamado, decidió viajar a esta ciudad capital a la casa de los abuelos paternos, ubicada en la privada de la 19 pte nte191-30 entre Flor de Sospo y cedros del fraccionamiento Las Arboledas, donde en principio negaron la existencia de su hijo, dos días después aceptaron tenerlo bajo su protección, indicando que no le entregarían a su hijo, porque ahora tenía 7 años y el decidiría de forma personal y que de no dejar de insistir llamaría a la policía, por lo que de inmediato ella llamó a la policía quienes dijeron que como era domicilio particular no podían intervenir.
Posteriormente, tras una larga jornada de lucha ante los tribunales para recuperar a su hijo, es amenazada con la fabricación de un delito, por lo que decide ampararse y salir fuera del estado, refugiándose en la capital del país.
Ahora con amparo en mano, mantiene contacto permanente con el General Rafael Macedo de la Concha, el diputado federal Willy Ochoa, entre otros para tatar de resolver esta situación familiar.
Sin embargo, reconoce que en esta administración del gobernador Manuel Velasco Coello se respiran ánimos de esperanza por cada rincón de Chiapas, por lo que espera encontrar justicia. ASICh
