Para reflexionar sobre la historia, la cultura, la hermandad y solidaridad con Cuba se inauguraron ayer las exposiciones fotográficas de Rodrigo Moya y del Acervo de Antonio del Conde Pontones El Cuate, en la Galería del Sur de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco, donde resonó el grito: “¡Viva Cuba libre!”
Con la premisa de quien “defiende a Cuba defiende a la humanidad” comenzó un encuentro cultural y artístico dedicado a la nación caribeña, que se prolongará hasta el 5 de junio en las instalaciones universitarias.
El Festival Cultural de Cuba en la UAM Xochimilco conmemora el centenario de Fidel Castro Ruz; 70 años del periplo del Granma; tres décadas de la creación del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, así como del primer aniversario luctuoso del fotógrafo Rodrigo Moya, el 98 aniversario natal de Ernesto Che Guevara y los 95 años de Raúl Castro.
En la apertura, encabezada por la rectora María Angélica Buendía, que contó con la presencia de el coordinador de Opinión de La Jronada, Luis Hernández Navarro, el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, expresó: “esta semana contribuiremos, ustedes con su esfuerzo y con la participación de Cuba, a que jóvenes que no vivieron la transformación de la revolución cubana conozcan lo que significó en su momento y lo que todavía es como una alternativa a los modelos existentes; además de que exista el intercambio de ideas para acercarse a lo que es Cuba hoy para el mundo”.
El embajador agregó: “con las dos muestras haremos un recorrido sobre Cuba y no se puede olvidar nunca que los líderes de la revolución fueron acogidos en México”.
Hoy, enfatizó, “en el Día Internacional de la Infancia, lo recuerdo aquí, porque los niños cubanos están sometidos a una guerra económica que no merecen; tanto es así que la mortalidad infantil se ha duplicado y aun así somos el tercer país con los índices más bajos de nuestra América y una de las más altas esperanzas de vida, pero estos indicadores, resultado de la política social de la revolución, están siendo atacados por el gobierno de Estados Unidos, que quiere destruir un modelo que demostró que era exitoso”.
En su turno, Susan Flaherty, esposa del fotógrafo colombiano, naturalizado mexicano, Rodrigo Moya, comentó: “hasta ahora se ha dicho todo con el corazón y lo que sentimos los mexicanos hacia Cuba; esperamos que esta lucha siga.
“Las fotografías que Rodrigo tomó en 1964 marcaron a una revolución en marcha, y ésta tiene que seguir, a pesar de lo que sucede actualmente, lo cual nos duele mucho, porque son muy queridos por los latinoamericanos.”
Flaherty, directora del archivo fotográfico de Moya,[ expresó: “Rodrigo quería mucho y fue muchas veces a Cuba; tiene fotografías de los cubanos, que eran su gran amor; estoy orgullosa de que su exposición esté aquí, y espero disfruten a la Cuba de antaño y, no la de hoy, que estamos en batalla”.
Las exposiciones inauguradas Cuba 1964: La revolución en marcha, de Rodrigo Moya, y Cuando la historia aún era promesa: Exilio y preparación de la revolución cubana en México (1955-1956), de El Cuate Pontones, permanecerán hasta el 22 de julio en la sala Leopoldo Méndez en el edificio central de la UAM.
La muestra fotográfica consta de cinco apartados y reúne impresiones clásicas de plata-gelatina sobre papel de fibra. Un texto de Rodrigo Moya acompaña la exposición y recuerda que “el triunfo de la revolución cubana, rubricada el primero de enero de 1959 con la entrada de los rebeldes a La Habana, marcó un antes y un después en los pueblos latinoamericanos con resonancias en todo el mundo.
“Nada volvió a ser igual después de esa fecha. Tiranías dinásticas y dictadores cayeron como bolos bajo la influencia de Cuba y su pléyade de dirigentes y estadistas históricos.”
Bajo este influjo, escribió el legendario fotógrafo, “los pueblos respiraron aires democráticos impensables”.
Las gráficas de la exposición fueron presentadas por primera vez en la edición 45 del Festival Internacional Cervantino en 2016. “Transmiten la euforia y el empuje popular que se respiraba en la isla caribeña a siete años del asalto al Cuartel de Moncada, que para el pueblo cubano marca la fecha histórica del arranque de la lucha por su independencia”, se lee en una ficha informativa.
Entre otras fotografías, la muestra exhibe 10 retratos de Ernesto Che Guevara, así como del comandante Fidel Castro cuando pronunció su discurso Los cuatro puntos; además, una imagen de Nicolás Guillén y otras que dan cuenta de las condiciones sociales, la educación, el trabajo, la tenacidad cubana, la ciudad y su gente. Mención aparte merece el cartel donde aparece el Che y la célebre frase: Hasta la victoria siempre, “el cual fue donado al movimiento estudiantil universitario en 1968 para recabar fondos. Se vendió en 10 pesos el ejemplar y se hicieron varios tirajes”.
Entre otras fotografías se observan La casita del Che, De rodillas solo antes nuestro muertos, La terrible tanqueta como juguete, Guapa miliciana en su guardia, Distribuidora de piezas capitalistas, Consigna y vigilancia y Gran concentración de apoyo a la Revolución en su aniversario.
De la muestra de Del Conde se muestran imágenes que documentan entrenamientos y escenas de convivencia que revelan la red de solidaridad tejida en México entre ciudadanos locales y los exiliados. Castro apodó El Cuate a Antonio del Conde, quien fue aliado estratégico de la revolución, pues, entre otras actividades, se encargó de la compra y reparación del Granma.
En esta muestra se evoca la famosa frase de Castro: “Si El Cuate no me falla, salgo. Si salgo, llego. Si llego, entro. Y si entro, triunfo”.
El Cuate no falló y su promesa se hizo historia.
Con información de LA JORNADA
