Cosme Vázquez /ASICh
La reforma Constitucional en Derechos Humanos es la más importante en la historia de la constitucionalidad de México, sostuvo Sergio Efraín Salazar Badillo, consultor de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos.
Destacó que la amplia protección que brinda ahora el artículo primero a todas las personas, porque no se limita a la legislación local o a la interpretación parcial de normas que no están reconocidas en el orden interno.
Todas las autoridades del Estado Mexicano pueden conocer y aplicar en beneficio de las personas todos aquellos instrumentos que sean favorables a sus intereses, subrayó al ser consultado en el marco del Foro Análisis de la Reforma Constitucional de Derechos Humanos, celebrado en Tuxtla.
Precisó que ahora ya no hay ley vigente en contrario; las leyes no van a ser interpretadas parcialmente. Por ejemplo, una disposición del Código Civil del Estado de Chiapas que contravenga a una norma Constitucional o a un tratado internacional, haría que el Código sea inaplicable.
La norma aplicar para efectos de interpretación cuando beneficie a una persona, sea el instrumento que sea más favorable. Esto es el cambio trascendente de la Reforma Constitucional, toda vez que antes a los jueces se les estaba abligado conocer y aplicar su norma local, ahora inclusive las autoridades administrativas y todas aquellas que tienen que resolver a favor de las personas, tienen que conocer y aplicar esos tratados.
Por esa amplitud que se da, es un cambio de la mayor importancia en la constitucionalidad de México, sin embargo anotó que la Reforma Constitucional no va en automático ampliar el conocimiento y la manera de interpretar de las autoridades, sino será importante que la academia y hasta los medios de comunicación promuevan una nueva cultura de respeto a los derechos humanos.
Destacó que a partir de este marco, todos debemos de crear una nueva cultura de derechos humanos a partir del conocimiento de los principios que hay que aplicar.
En tanto, las leyes estatales en la materia deberían de armonizarse y hasta podrían adelantar, ya que siempre los instrumentos internacionales o la Constitución nos dan pautas. En las leyes locales se podría desarrollar, por ejemplo, disposiciones en contra del trabajo infantil. Las instituciones locales tendría que crear los instrumentos para que estas disposiciones se aplicaran y se prohibiera esa violación a los derechos de los niños. ASICh
